Hace un mes la policía ya había localizado al comando que actuó en La Coruña

La policía tenía localizado desde hace al menos un mes al comando de los Grupos de Resistencia Antifascista Primero de Octubre (GRAPO) que atentó el pasado miércoles en La Coruña contra el ingeniero de Radiotelevisión Española (RTVE) Luis Pardo, que resultó gravemente herido. Esto explica la presencia de funcionarios de la Brigada Central de Información, con sede en Madrid, en la operación de detención de los dos terroristas, uno de los cuales, un delincuente común reclutado recientemente por los GRAPO, falleció tras el tiroteo.

Este extremo ha sido negado por el gobernador civil de La Coruña, Domingo Ferreiro, a quien le sorprendió el atentado en Madrid Sin embargo, versiones internas de la policía confirman que los terroristas estaban sometidos a control y que incluso se les seguía la pista desde Sevilla, desde donde se desplazaron a La Coruña hace aproximadamente dos meses. Los propios vecinos del inmueble en el que se refugiaban los terroristas reconocieron entre los efectivos policiales que intervinieron en la operación a los inquilinos de una vivienda situada frente a ésta, lo que hace suponer que estaban sometidos aparentemente a riguroso control. Este tipo de vigilancia es una práctica habitual de la policía, que a veces prorroga el tiempo de detención de un sospechoso para conseguir nuevas pistas con el fin de obtener mejores resultados en una operación.El terrorista fallecido en La Coruña es Juan García Rueda, el Juanili, un delincuente común muy conocido por la policía sevillana. García Rueda, de 29 años, fue captado hace unos meses por los GRAPO en la prisión de Sevilla, donde cumplía condena por delitos comunes. El reclutamiento de delincuentes comunes por los GRAPO confirma, según la policía, las dificultades que atraviesa, esta organización para recomponer sus comandos. Los GRAPO buscan personas con capacidad de asumir riesgos, y en esta ocasión captaron a el Juanili, un atracador que dominaba bien el manejo de las armas.

Por otra parte, ayer fueron enterrados en Madrid y Sevilla, respectivamente, Manuel Ángel de la Quintana, director general de Urbis, y Rafael Padura, presidente de la Confederación de Empresarios de Sevilla, asesinados el miércoles por los GRAPO. Con este motivo, la CEOE solicitó un aplazamiento en las reuniones que mantiene con representantes del Gobierno para el acuerdo económico y social, que no de reanudarán hasta el lunes,

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