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Todos los partidos de la oposición planean un incremento del acoso a la gestión del Gobierno de Felipe González

"Tenemos que acentuar nuestra labor de oposición", manifestó ayer el portavoz del Grupo Parlamentario Popular y vicepresidente de AP, Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón. No era el único dirigente político que anunciaba lo que se prevé que será un incremento notable en el acoso al Gobierno socialista durante el actual trimestre. Los dirigentes reformistas, comunistas y populares mantienen estos días reuniones por separado para planificar sus respectivas estrategias frente al poder en el nuevo curso político, que marca la superación de la mitad de la legislatura.

Miguel Herrero dirigió ayer sus irónicos ataques contra buen número de ministerios, sin olvidar al propio presidente del Gobierno, a quien, "según constatamos, no le afectan los problemas existentes". "El Gobierno tiene pavor a esta Cámara", continuó Herrero, quien recordó cómo el presidente González "prefirió sus aficiones deportivas marginales" (viaje a París para asistir al final de la Eurocopa entre España y Francia) a comparecer en el Congreso para responder a una interpelación de Manuel Fraga. Al margen de las cuestiones puramente parlamentarias, la ejecutiva de AP, que se reunirá el lunes sin Fraga (que regresará el martes de su viaje a Suráfrica), debatirá lo que un dirigente calificó como "posibilidades de llevar la oposición a la calle".Las promesas del Grupo Popular, en el sentido de que realizará una "oposición más implacable", ya comenzaron a concretarse cuando hace dos días la negociación con los socialistas en torno al proyecto de ley de Bases de Régimen Local se rompió apenas 20 minutos después de haberse iniciado, en medio de duras acusaciones mutuas. Por el contrario, la negociación PSOE-Minoría Catalana, iniciada ayer, concluyó con lo que Miquel Roca calificó de acuerdo de principio" con algunos puntos no resueltos, entre los que se encuentran la definición de las relaciones Administración estatal-comunidades autónomas-entes locales, algunos detalles relacionados con la forma de habilitación de los funcionarios locales y la moción de censura en los ayuntamientos. Parece poco probable que se logren, en cambio, acuerdos importantes en la negociaciación que, sobre este mismo tema, emprenderán el lunes los socialistas con la Minoría Vasca.

Los acuerdos alcanzados con la Minoría Catalana en lo referente a la ley de Bases de Régimen Local y los que pudieran obtenerse en lo referente a la ley Electoral -ayer los catalanes tuvieron un primer encuentro sobre este tema con el vicepresidente Guerra, mientras que la Minoría Vasca lo hará la semana próxima- no excluyen la apertura de un frente de oposición a cargo de Miquel Roca desde la llamada operación reformista.

Roca y Antonio Garrigues reanudaron hace dos días los preparativos del congreso constituyente del Partido Reformista, que tendrá lugar los días 23, 24 y 25 de no viembre en Madrid. La estrategia reformista consistirá en acudir a las próximas elecciones generales en solitario -dado que Adolfo Suárez ha reiterado este verano su decisión definitiva de no aliarse con el tándem Roca-Garrigues- y se centrará en "arrebatar votos principalmente a los socialistas". "Somos conscientes de que Coalición Popular puede experimentar un importante descenso por sí sola", dijeron estos medios, que rechazaron tajantemente, una vez más, cualquier posibilidad de pacto con los conservadores. Todo esto sugiere que los reformistas iniciarán su andadura con lo que Roca calificó como "una actitud muy crítica" hacia el Gobierno.

El estado de la nación

Por lo pronto, los reformistas han comenzado la apertura de sus sedes en diversas provincias (alrededor de una quincena durante el pasado mes de agosto; la de Madrid será oficialmente inaugurada este mes). Aunque apenas parece haber comenzado la afluencia de militantes, los reformistas cuentan ya con la adhesión de hombres como Eduardo Punset, ex ministro de Relaciones con la CEE durante el mandato de UCD. El. secretario general del aún no nacido partido, Florentino Pérez, ha encargado ya la redacción de las distintas ponencias que concurrirán al congreso de noviembre. La mayor parte de los responsables de estos textos desempeñó altos cargos con UCDPor su parte, el secretariado del Partido Comunista de España inició ayer sus reuniones después de las vacaciones. El secretario general del partido, Gerardo Iglesias, ha anunciado para este otoño una política de movilizaciones populares contra determinados aspectos de la actuación gubernamental, particularmente la concertaéión social y la OTAN. Todo ello hace que sea previsible un notable endurecimiento del tono a emplear por todos los grupos cuando, a mediados del mes próximo, el presidente del Gobierno, Felipe González, se someta a lo que ha dado en llamarse el debate sobre el estado de la nación, en el que se pasará revista a la actuación socialista en sus casi dos años en el poder. A través de los esquemas iniciales esbozados por miembros relevantes de varios partidos consultados por EL PAIS, se desprende que en esta ocasión las responsabilidades de lo que la oposición considere que han sido errores u omisiones del Gabinete serán directamente achacadas a Felipe González, aunque el Grupo Popular ya ha anunciado la posibilidad de solicitar la dimisión de algún ministro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de septiembre de 1984

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