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Altamente tóxico, débilmente radiactivo

El hexafluoruro de uranio es un producto intermedio en la fabricación del uranio enriquecido que constituye el combustible de las centrales nucleares dotadas de reactores de agua ligera, los más comunes en Occidente. El mineral de uranio primero se pu rifica y posteriormente se con vierte en hexafluoruro, compuesto químico que pasa a ser un gas a temperaturas superiores a los 57 grados centígrados, pero es sólido a temperatura ambiente.

El método de difusión gaseos es el más utilizado para el enriquecimiento del uranio, que consiste en aumentar la concentración del isótopo uranio-235 hasta alcanzar la necesaria para que se produzca una reacción de fisión en cadena cuando se bombardea el combustible nuclear con neutrones. Este método parte del hexafluoruro de uranio, que se calienta y se hace pasar a través de una serie de barreras porosas para separar los dos isótopos más comunes del uranio, el uranio-235 y el uranio-238, de masas ligeramente distintas.

Los expertos señalan que el hexafluoruro de uranio da lugar a compuestos químicos altamente tóxicos, pero no presenta peligro radiactivo, debido a que es un producto en el que el uranio, al no estar enriquecido todavía, tiene una gran estabilidad, similar a la que presenta el mineral. En contacto con el agua, el compuesto da lugar a ácido fluorhídrico (similar en su toxicidad al ácido clorhídrico) y a fluoruro de uranilo, sólido insoluble en el agua, de muy baja radiactividad. El ácido fluorhídrico es considerado altamente tóxico, y, si entra en contacto con el aire, produce quemaduras.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 28 de agosto de 1984