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Juegos de la 23ª Olimpiada de la era moderna

Teresa Rioné no consiguió pasar de la segunda eliminatoria en los 100 metros

ENVIADOESPECIAL, La jornada atlética de ayer por la mañana fue positiva para los españoles, cuyos representantes se clasificaron para los cuartos de final por puestos, sin necesidad de ser repescados por mejores tiempos. En 400 metros, Ángel Heras (46.06) fue segundo y Antonio Sánchez (46.03) tercero e . n sus series respectivas, mientras que Teresa Rioné (11.55) quedó cuarta en 100. Esta fue eliminada, por la tarde, al ser quinta en su serie (a semifinales pasaron las cuatro primeras).

Los dos cuatrocentistas españoles controlaron siempre la carrera en sus series respectivas. Corrió mejor Sánchez y su ritmo, regular desde la salida, le permitió relajar se en la recta final. Heras, al contrario, según manifestó, corrió a tope porque "siempre hay que hacerlo en estas competiciones para eliminar el riesgo de una sorpresa. Quizá porque todavía no me he adaptado a esta distancia, corrí los últimos 200 metros en sprint. Todavía no sé cuándo es el mejor momento para hacer progresiones y únicamente me siento seguro al final, que es cuando me empleo a fondo porque, así, me creo que estoy en mi antigua distancia. Si algún día llego a comprender el 400 creo que puedo hacer 44 segundos Y ese tiempo es de finalista olímpico". Sánchez vivió menos tensión y le dio margen a exclamar en la salida "¡coño, pero si soy el único blanco que hay!".Romper barreras

Teresa Rioné salió junto a Evelyn Aslifórd, la recordwoman mundial. Rioné tuvo una salida rriagnífica, pero, a los cinco metros, Asfhord ya iba por delante. Su poderío pareció dejar clavada a la española. Ésta no quiso ver nada. Se planteó una carrera contra reloj sin preocuparse de las rivales. "No podía permitirme el lujo de intentar ver cómo iban las demás para, al final, controlar la carrera si es que veía que me clasificaba. A mí no me da tiempo de nada en los 100 metros; sólo, de correr cuanto pueda. Superando las dos primeras eliminatorias, he cumplido. No se me puede pedir más a mis 18 años, siendo mujer española, porque lo que estamos haciendo ahora es romper barreras. Hace sólo unos años era un sueño que una velocista española pudiera competir con verdadera dignidad en un certamen como los Juegos Olímpicos".

Teresa fue cuarta en su primera eliminatoria, en la que se clasificaban cinco, y realizó un tiempo de 11.55. La oportunidad de mejorar su récord nacional (11.48) la perdió porque en los últimos 20 metros "noté la tensión, el calor y competir tan de mañana. Mi organismo tarda en despertarse y, pese a que me levanté cuatro horas antes de la carrera, lo noté. Es por la noche cuando yo corro bien". Luego, por la tarde, se quedó a una plaza de las semifinales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 5 de agosto de 1984

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