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Cartas al director

La sangre de las transfusiones

Hace 32 años operaron a mi padre del estómago. Necesitó una transfusión de sangre, pero la que le pusieron estaba envenenada y portaba hepatitis. Enfermó de hepatitis, que se le reprodujo en 1971, convirtiéndose entonces en crónica. Hace tres años le extrajeron la vesícula biliar, y los médicos observaron que tenía el hígado tocado: cirrosis, por lo que le dieron un máximo de dos años de vida. Han pasado tres, pero mi padre murió hace unos días en coma profundo y vomitando sangre.Pregunto desde aquí por los criterios que se siguen para aceptar sangre en los centros de recogida. Aunque se deba rellenar un formulario que pregunta si se ha tenido alguna clase de enfermedad infecciosa, la gente puede mentir o equivocarse. ¿Hacen algún análisis de la sangre que se recoge? No quiero llegar a pensar que no lo hagan. Conozco a una persona alcohólica que dona sangre regularmente y nunca le han dicho nada He de recordar que, tristemente, por estos tiempos de crisis que corren, muchas personas donan sangre para poder comer un bocadillo después. /

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