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José Cosmen, un asturiano en China

Va a poner en marcha la primera línea de transporte por carretera entre Hong Kong y Shen-Zhen

, Madrid
Si Dios no lo remedia, José Cosmen Adelaida, un asturiano de Cangas de Narcea, de 55 años de edad y padre de ocho hijos, pasará a la historia por haber puesto en marcha la primera línea internacional de transporte de viajeros por carretera de China Popular. Según Cosmen, los ministerios de Economía y Transportes españoles le han mostrado un apoyo decidido. Decía Ortega que el hombre emigra con su paisaje. De momento, Cosmen ha estado una vez en Hong Kong y ha decidido abrir allí un centro asturiano para reunir a los emigrantes del Principado.

Todo empezó por culpa de las magníficas propiedades de una pasta dentífrica presentada en la feria de Cantón. José Cosmen iba en un avión y, "como en Asturias todos estamos un poco tocados por la humedad", el anuncio de que los productos que la componían prevenían las afecciones respiratorias le impulsó por la senda del negocio, que, en este caso, transcurría por la de favorecer los bronquios de sus paisanos.El asunto del dentífrico no cuajó por complicaciones de fabricación y envase, pero los chinos, en uno de los múltiples cruces de télex que tuvieron para el frustrado negocio de la higiene, acabaron preguntándole a qué se dedicaba. Y cuando se enteraron de que tenía dos empresas de transportes, una de viajeros y mercancías y otra comercial, le escribieron, pragmáticos: "Pues vamos a hablar de transportes".

José Cosmen estuvo hace unos días en Hong Kong y en ShenZhen, esta última en la República Popular China, y ha podido comprobar el auge que pretende dar el Gobierno de Pekín a las asociaciones para montar empresas de viajeros, que denominan, en inglés joint ventures. La aventura que les ofrece el asturiano, y que ellos se han apresurado a firmar tras una negociación "rigurosa y dura, pero con gran amabilidad", dice Cosmen, consiste en la puesta en marcha de una empresa de transporte con aportación de la experiencia española, que tendrá 100 unidades, de las que 50 serán taxis y el resto microbuses de 9 a 12 asientos y autocares de 45 plazas a partes iguales. La ruta a recorrer será, precisamente, de Hong Kong a ShenZhen, que ahora sólo puede hacerse por tren o hidro-ala.

Cosmen está ilusionado en ofrecer a los chinos "un mejor servicio de mantenimiento, garantía y seguridad y una explotación más racional del vehículo, que lleve a un mayor aprovechamiento" del que les proporcionan convenios similares con otros países. "Y si de paso logro colocar, entre pitos y flautas, a 50 o 60 asturianos por el mundo, tanto mejor", afirma. De hecho, se encontró con que en Hong Kong hay una delegación de Ensidesa, "unos rapaces que son asturianos, por casualidad", y que se ofrecieron a prestarle ayuda. "Apoyan a la exportación española en el extranjero, te dejan máquina de escribir y secretaria y te encuentras con que no tienes costos de instalación". Por tanto, aprovechando esa casualidad de la procedencia, José Cosmen ha puesto en marcha los trámites para hacer un centro asturiano en Hong Kong. Piensa que "en China Popular cabe vender desde zapatos a artesanía. A mí me han pedido películas españolas, y ya me he puesto en contacto con el productor Echarri". Puede que el próximo centro asturiano tenga su sede en Sudán. Este país y Venezuela son los dos nuevos mercados en los que Cosmen se propone empezar a negociar sobre sus empresas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de abril de 1984