El Ayuntamiento de Zaragoza
No salgo de mi indignación ante lo ocurrido en el Ayuntamiento de Zaragoza. Me pregunto hasta dónde seremos capaces de llegar si para evitar que una determinada persona, en este caso el señor Vallés, no ocupe el puesto de alcalde de Zaragoza, los propios compañeros de partido, e incluso de lista, levantan calumnias (que, por supuesto, no se han podido demostrar) que comprometen la integridad moral en la gestión del teniente de alcalde, única y exclusivamente porque el susodicho no tiene título académico y, por consiguiente, según los responsables del PSOE, no tiene la suficiente categoría para ser alcalde.¿Qué más da que sea un luchador nato o que esté apoyado por las bases del propio partido? En este caso y como siempre en España la titulitis es un mal endémico.
Así pues, además de manifestar mi más modesta y sincera solidaridad con el señor Vallés, deseo hacer patente mi total repulsa por este hecho. /
Rocafort, Valencia.


























































