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Un testigo de los hechos contradice la versión oficial sobre el tiroteo de Pasajes, en el que murieron cuatro terroristas

El tiroteo que culminó la noche del jueves en Pasajes con la muerte de cuatro presuntos liberados de los Comandos Autónomos Anticapitalistas (CAA) y con la detención de un quinto integrante del grupo fue iniciado, según la versión oficial, por los supuestos terroristas, sorpredendidos en la bocana del puerto a las 22.20 horas cuando se disponían a desembarcar de una lancha. Sin embargo, un testigo directo de la operación policial contradice esta versión y afirmó ayer que 10 o 12 policías de los GEO ametrallaron la embarcación durante algo más de un minuto, sin que previamente hubieran existido disparos desde la lancha rápida, dotada con un potente motor de 55 caballos, que al parecer había salido esa misma noche de alguna localidad francesa.

Este testigo afirma que no escuchó voces de alto por parte de la policía, y señala que hubo un primer tiroteo, que fue intensísimo y en el que se dispararon cientos de proyectiles. Un cuarto de hora después se sucedió un segundo tiroteo más breve, dirigido hacia la orilla más cercana al lugar donde se encontraba la lancha, siempre según este testigo. La embarcación se hundió tras el tiroteo.La versión gubernativa establece, sin embargo, que el tiroteo fue iniciado por los miembros del comando terrorista -tres de los cuales habían ya desembarcado en ese momento-, después de que la policía les diera el alto. El gobernador civil de Guipúzcoa, Julen Elgorriaga, negó ayer tajantemente que la policía hubiera podido detener a los supuestos terroristas y evitar un balance de cuatro muertos. "Venían en una lancha muy rápida, era gente armada acostumbrada a matar y la policía hizo lo que debía hacer. Se identificó como tal y les dio la voz de alto; parte del comando saltó a tierra, otros aceleraron la marcha de la embarcación y alguno efectuó los primeros disparos".

El testigo consultado por este periódico manifestó que, minutos antes del tiroteo, efectivos de la policía y la Guardia Civil permanecían apostados en las dos orillas de la bocana del puerto. "Yo no oí voces de alto ni tiros hasta escuchar las ráfagas de los geos, que dispararon simultáneamente desde distintos puntos sobre la lancha, que se encontraba entonces a menos de 20 metros de la orilla. El ametrallamiento duró un minuto y pico y después aparecieron tres zodiac -lanchas- de la Guardia Civil, que hasta entonces habían permanecido sin luces, y empezaron a recoger paquetes de cartón que flotaban en el agua. En la orilla de Pasajes de San Pedro se encendieron entonces dos luces colocadas encima de dos coches".

Les esperaban

"La zona del tiroteo estaba de todas formas bastante iluminada por las luces del astillero de Askorreta de Pasajes de San Pedro", prosigue este testigo. "A esta orilla empezaron a moverse las linternas y enseguida apareció la motora de la Comandancia de Marina con un foco. Luego hubo un segundo tiroteo, disparaban ráfagas barriendo las rocas de este lado; dicen que hay manchas de sangré por ahí. Está claro que les esperaban, pero lo hicieron con mucha discreción porque hora y media antes no se veían por aquí uniformes".El Gobierno Civil de la provincia indicó ayer en una nota que la operación es el resultado de una labor policial paciente iniciada hace un mes. En los últimos días la policía montó dispositivos de vigilancia en determinados puntos de la costa guipuzcoana a la espera de la llegada del comando, que según la nota gubernativa pensaba introducirse en Pasajes el pasado miércoles. El escrito no precisa el procedimiento por el que la policía obtuvo la información sobre la llegada del comando, al que atribuye la intención de hacer estallar un coche bomba en San Sebastián y de secuestrar a un industrial guipuzcoano.

En el terreno de las especulaciones se apunta la reciente detención de varios miembros de los Comandos Autónomos, tres de los cuales fueron puestos en libertad el jueves con una fianza de 100.000 pesetas, y la posibilidad de que algún infotinador policial desplazado al País Vasco francés hubiera alertado a las Fuerzas de Seguridad sobre la salida del comando que pretendía introducirse en España a bordo de la embarcación.

En la noche del jueves y a lo largo del día de ayer, las fuerzas policiales impidieron a los informadores inspeccionar de cerca el área donde se produjo el tiroteo, una zona algo distante de las poblaciones de Pasajes de San Juan y Pasajes de San Pedro. Los periodistas de los distintos medios que cubrían la información denunciaron ayer a través de una nota pública esta "obstrucción informativa", que "sólo puede responder al intento de impedir que la opinión pública tenga acceso a otras fuentes distintas de las oficiales".

Tres personas, una pareja de novios y un joven, testigos del tiroteo, permanecieron retenidos a lo largo de la noche en dependencias policiales, mientras submarinistas de la Cruz Roja y la Guardia Civil rastreaban las aguas.

Los cuatro presuntos activistas muertos son Pedro María Isar, alias Pelitxo; Rafael Delas Aizcorde, Txapas; Dionisio Aizpuru Arbelaiz, Curro, y José María Isidro Izura Sanz. El detenido es José Luis Merino Quijano. Pedro María Isar tenía 25 años, era natural de Azpeitia y huyó a Francia en 1977. La policía le acusa del asesinato del director general de la eniprersa Moulinex, en Usurbil, y del de Francisco Machín Martos, muerto en el bar Amaya, de Azpeitia. Rafael Delas Aizcorbe tenía 27 años, huyó a Francia hace un año y eria natural de Pamplona. Según la policía participó en los asesinatos del director gerente de la mutua Asepeyo, de los guardias civiles Antonio Conejo Salguero y Fidel Lázaro Aparicio, ametrallados en las oficinas de Correos de Pamplona el pasado 25 de mayo, y del jefe de transmisiones del aeropuerto de Noain (Pamplona), Jesús Blanco Cereceda.

Dionisio Aizpuru Arbelaiz tenía 32 años de edad, era natural de Azpeitia, huyó a Francia hace un año y estaba acusado de participar en el asesinato de Francisco Machín Martos, en los asesinatos de los guardias civiles Rafael Gil Marín y Enrique Rua Díaz, y en el secuestro del empresario guipuzcoano Jesús Guibert. Jose María Isidro Izura Sanz, natural de Pamplona, tenía 26 años de edad. El único superviviente del comando, Luis Merino Quijano resultó ileso por ir provisto de un chaleco antibalas. Según la policía, participó en el asesinato del senador socialista Enrique Casas.La nota oficial detalla las armas que'se encontraban en poder de los integrantes del grupo terrorista, y señala que además les fueron ocupados dos millones de pesetas.

Incidentes y protestas

Anoche se registraron incidentes y cruces de vehículos, para obstaculizar el tráfico, en las calles de San Sebastián (donde hubo una manifestación de 1.00 personas), Rentería (200 manifestantes), Mondragón (1.000), Pamplona (300), y también en Biarritz (300 personas, disueltas por la policía francesa cuando se dirigían hacia el domicilio del diputado socialista Jean Pierre Destrade). En la capital navarra fueron detenidos siete manifestantes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 24 de marzo de 1984

Más información

  • De acuerdo con el nuevo relato, los 'autónomos' fueron ametrallados antes de abrir fuego, cuando llegaban al puerto