Juegos Olímpicos.
El checo Emil Zatopek, antiguo campeón olímpico, se mostró contrario a "comprar y vender la llama olímpica". "Un misil menos", dijo, "resolvería el problema de ayuda a los niños inválidos", ya que el dinero que se recaude por alquilar la antorcha llevará este fin.


























































