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Profesionalidad, orquesta y música ambiental

En la noche del viernes, y en una única gala, Eduardo Bort presentó en Madrid el que tal vez sea su proyecto más ambicioso. Una veintena de músicos en escena, que incluía una sección de viento y otra de cuerda a cargo de la dirección del maestro Alfonso Gimeno. Todo un despliegue humano para ilustrar en vivo Silvia, el último trabajo discográfico autoproducido por el propio Eduardo.Eduardo Bort es un experimentado guitarrista valenciano con 20 años de profesión. Surgió con el furor del pop de los sesenta y en la actualidad su música se sitúa en el terreno instrumental. Sus temas son pasajes ambientales fuertemente influenciados por la técnica del viejo superstar latino Santana. Temas con suave sabor rumbero y melancolía mediterránea.

Eduardo Bort

Concierto pop. Sala Morasol. Madrid, 9 de marzo.

El concierto despertó una tímida acogida por parte del público en cuanto a asistencia. Y el repertorio lo forman las composiciones de Silvia más un tema nuevo, que es Tarde en Madrid. Música realizada sin gran originalidad pero con mucha profesionalidad. Un trabajo muy ensayado y bien hecho, pero sin la capacidad de conmover lo suficiente como para disponerse a escuchar en aquellas actitudes de éxtasis que figuran en el ritual del rock sinfónico.

Aparte del buen oficio de Eduardo con la guitarra, destacó especialmente la labor de Alfonso Gimeno en las teclas, poniendo el punto de calor necesario. El mantener unida a una gran banda como la que acompaña a Eduardo Bort es, sin duda, un logro meritorio, aunque los resultados sean ya más discutibles. Como variante en el sinfonismo, la gran orquesta era quien doblaba al sintetizador.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 10 de marzo de 1984.