Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Antonio Gala termina en el Albaicín los últimos capítulos de 'Paisajes con figuras'

Después de un mes de retiro en un carmen del Albaicín, de Granada, donde ha conseguido pasar inadvertido para la Prensa y la radio locales, el escritor andaluz Antonio Gala ha concluido los siete guiones de la serie Paisajes con figuras, que desde hace tiempo tenía pendientes con TVE. Estos últimos programas de la serie, que consta de un total de 26 capítulos, comenzarán a rodarse próximamente en distintas ciudades españolas, si bien no se ha fijado aún fecha alguna para su emisión."Yo estaba en deuda con TVE porque hacía ya cinco años que se firmó el contrato para la producción de la segunda tanda del programa", ha manifestado Antonio Gala a este diario, "pero cuando llevaba hechos los primeros 19 guiones me frené porque tardaron nada menos que cuatro años y medio en rodarse, y eso me había desalentado bastante. Sin embargo, como las deudas hay que pagarlas, he aprovechado estos días de retiro en el Albaicín para terminar los siete capítulos que faltaban".

Los guiones ahora concluidos tienen como protagonistas a Cisneros, Ana de Austria, el Greco, el príncipe de Viana, Jovellanos, Gaudí y Larra. "Tanto Cisneros como Ana de Austria", afirma Gala, "tienen referencias concretas a Granada, y por eso me resultó más fácil empezar el trabajo con ellos, hasta que conseguí coger de nuevo el hilo de la serie, de la que ya había perdido la continuidad necesaria que hay que tener para no olvidar el sentido de la técnica que se debe emplear en los distintos guiones".

Los paisajes elegidos para ilustrar el capítulo de Cisneros, aparte de leves referencias a Aranda de Duero y Aguilera, son las ciudades de Granada y Toledo, que, en opinión del autor, "gozan de cierta semejanza, no sólo por lo que tienen de árabe, sino también por lo que tienen de hebreo". En el caso de Ana de Austria, la parte más importante del paisaje se la lleva Castilla la Vieja, desde Madrigal de las Altas Torres hasta Las Huelgas, pasando por Ávila, que son los tres conventos que ella habitó.

El capítulo dedicado al Greco transcurre en su totalidad en Toledo, al igual que el de Larra lo hace en Madrid y el de Gaudí en Barcelona". Barcelona vuelve a ser escenario del capítulo dedicado al príncipe de Viana, junto a los pueblos castillados de Navarra, mientras que el de Jovellanos transcurre en Asturias, pues, "aunque en el guión haya rememoranzas de otros paisajes mallorquines, madrileños e incluso sevillanos, la narración está situada en tierras asturianas

Al cabo de varias semanas de semiclandestinidad en el Albaicín, Antonio Gala confiesa haber trabajado "con mucho gusto en Granada, con mucha serenidad, mucho sigilo y verdadera fruición".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 29 de febrero de 1984