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El cine en la pequeña pantalla

Un clásico desconocido

Abraham Lincoln Polonsky es un cineasta casi desconocido. Nació en 1910, en Nueva York, en el seno de una familia de emigrantes judios polacos. Murió hace unos años en el olvido. En medio quedan una vida dramática y una carrera truncada.Creció Polonsky en los bajos fondos del East Side. A los 22 años obtuvo una plaza de profesor de inglés y comenzó a colaborar en revistas literarias y emisoras de radio. Destacó pronto como autor de algunos relatos y Hollywood, que siempre andaba a la caza de buenos guionistas, le llamó.

En 1939 firmó un contrato con la Paramount, pero Polonsky tuvo que esperar ocho años para afrontar su primer trabajo en el cine. La guerra mundial estalló y fue movilizado. En el frente siguió escribiendo. Un cuento suyo sobre la bomba atómica, titulado Un pequeño fuego, alcanzó notoriedad en los círculos de la izquíerda de los Estados Unidos, y su nombre comenzó desde entonces a ser mirado con lupa en algunas oficinas políticas de Washington.

Encuentro con Garfield

En 1947, Abraham Lincoln Polonsky trabajó en el guión del filme de Mitchell Leisen Golden Earrings. La película fracasó, pero ese mismo año escribió un guión para Robert Rossen, titulado Cuerpo y Alma, que fue un a película de gran éxito, y que situó a Polonsky, de un solo golpe, en la cima de su oficio. Durante la preparación de Cuerpo y Alma, conoció Polonsky a John Garfield, un actor de gran talla, horibre excepcional y de destino trágico, que forzaría al guionista a dar un paso decisivo en su carrera de cineasta. Había formado Garfield una pequeña productora independiente y pidió a Polonsky que hiciera para ella un gulón. Este se tituló Force of Evil o El poder del mal. El propio Garfield invitó a Polonsky a hacerse cargo de la realización de la película. Esta se hizo en 1948 y fue un fracaso comercial sobre todo a causa de que la productora de Garfield estaba ya medio en quiebra y el filme fue mal dístribuido, quedando instalado en las listas de películas "rnalditas" del cine norteamericano. Esta es la. película que hoy emite la primera cadena de televisión.

Director proscrito

Los años siguiente fueron duros para Polonsky y más duros aún para Garfield. En 1.950, Polonsky volvió a escribir un guión que rodó Michael Gordon, y fue contratado por Sol C. Siegel para escribir y, dirigir un nuevo filme producido por la Fox, filme que jamás llegó a realizar. En 1951, el Comité de Actividades Antiamericanas redobló su inquisicíón fascista contra la izquierda del cine: norteamericano y Polonsky engrosó las listas negras de la industria de Hollywood. Se exilió a Europa, donde sobrevivió escribiendo, haciendo algunos trabajos para la televisión canadiense y colaborando en guiones bajo seudónimo.En 1967 pudo volver a firmar un guión en su país: Madigan, de Don Siegel. En 1968 realizó El valle del fugitivo y ya en los años setenta una anodina coproducción en Yugoslavia. Ahí acabó su carrera. La carrera de John Garfield había terminado veinte años antes, en 1951, tras su interrogatorio por el comité de Actividades Antiamericanas, del que el gran actor salió proscrito para el cine y, un año después, proscrito para la vida, que se quitó en circunstancias aún no totalmente aclaradas.

El poder del mal nunca fue estrenada en España. La televisión la emitió hace diez o doce años, y pocos la recuerdan. Es, sin embargo, un filme considerado clásico dentro del llamado género negro y, a juicio de algunos estudiosos, uno de los títulos donde las tradiciones del cine de gánsters abrieron la puerta a los cineastas de la izquierda y sus visiones críticas, algunas muy radicales de la sociedad norteamericana.

Por ello y por la presencia de John Garfield, que entonces se encontraba en la plenitud de su carrera y de su popularidad, El poder del mal es un filme que ofrece indudable interés y que conviene revisar, pues puede contener todavía -como se dijo de él en su tiempo- dinamita en imágenes.

El poder del mal se emite hoy a las 22.30 horas por la primera cadena.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 29 de febrero de 1984