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Los protagonistas del conflicto

Dos años después de que el entonces presidente de la Diputación Provincial de Santander, José Antonio Rodríguez, lograse, con el apoyo de seis diputados regionales, protagonizar una sonada rebelión contra la plana mayor de su partido, UCD, que le había retirado la confianza para ser nominado candidato a la presidencia de la Diputación regional, éste debe ahora abandonar el cargo para el que fue reelegido en junio pasado, tras las elecciones regionales. Si entonces el apoyo del PSOE -que con ello pretendía cerrar el camino hacia la presidencia regional al candidato oficial, el diputado y líder centrista Justo de las Cuevas, implicado en oscuros asuntos económicos, como el de la Caja Rural- fue determinante para su permanencia, 24 meses después sólo ha podido contar con el sostén diario y condicionado del PDP.Rodríguez, que llegó a la presidencia de la extinta Diputación Provincial de Santander de la mano de De las Cuevas en 1979, sin que se le conociese actividad política anterior alguna, fue el recurso buscado por quienes no deseaban bajo ningún concepto situar en puestos claves a personas que en un momento determinado pudieran hacer sombra a su poder personal. En el reparto de prebendas que caracterizó la política de UCD de Cantabria durante los períodos legislativos que van desde 1977 hasta 1982, Rodríguez Martínez, aparentemente un técnico sin ambiciones políticas, era un candidato ideal. No contó De las Cuevas con el apego al poder que crea su propia ostentación ni con el apoyo que otros barones centristas podrían dar a aquél en un momento determinado.

El actual presidente del Gobierno regional no habría sido elegido para la etapa transitoria, iniciada en febrero de 1982, derrotando al candidato oficial de su partido, De las Cuevas, ni situado en cabeza de la lista de la Coalición Popular en mayo del pasado año sin la ayuda inestimable de Ambrosio Calzada, un centrista de primera hora, político populista y maniobrero. Destacado participante en casi todas las intrigas que terminaron por desmembrar a UCD, Calzada hizo añicos la organización en Cantabria antes de pasarse a las filas del PDP, del que es un destacado dirigente nacional.

De cara al futuro, el candidato para la sustitución de José Antonio Rodríguez que cuenta con mayores posibilidades de ser nominado para el cargo es José Luis Vallines, economista, director de una importante empresa frigorífica, que ha demostrado, a lo largo de los meses de legislatura transcurridos, ser uno de los parlamentarios con mayor nivel dentro de la coalición. Su designación, sin embargo, cuenta con una fuerte oposición por parte del PDP, que le considera demasiado vinculado a AP y poco "moldeable".

Ante esta situación, se abre paso la posible candidatura de otro independiente -tanto en este caso como en el anterior, en el supuesto de ser nominados deberían firmar inmediatamente su ficha de AP-, Antonio Fernández Enríquez, que une a su condición de diputado regional la de ser presidente del Consejo de Administración de la Caja de Ahorros de Santander y Cantabria. Inédito aún en la Asamblea Regional, -que en medio de la crisis dijo querer abandonar, su elección traería como consecuencia la vacante en el cargo que ostenta en la Caja de Ahorros, compensación ésta que el PDP desearía fuera dada a Rodríguez Martínez, pese a que el presidente regional haya negado repetidamente sus aspiraciones a ocupar dicho cargo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 19 de febrero de 1984