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Crisis en la Junta de Andalucía

Rodríguez de la Borbolla será el sucesor de Escuredo, que ayer anunció su dimisión como presidente andaluz

Rafael Escuredo confirmó formalmente en la tarde de ayer su dimisión como presidente de la Junta de Andalucía ante la ejecutiva regional del PSOE. José Rodríguez de la Borbolla, hasta ahora vicepresidente, es el candidato designado por unanimidad de la ejecutiva del PSOE andaluz como sucesor de Escuredo. El hecho de contar con la mayoría absoluta del Parlamento andaluz, garantiza suficiente apoyo para convertirle en el nuevo presidente de la Junta. La marcha de Rafael Escuredo, que se ha encontrado completamente solo estos últimos días y no ha obtenido en su entorno ningún apoyo para salir de su definitiva crisis, no ha tenido consecuencias en el PSOE de Andalucía ni parece que vaya a arrastrar más dimisiones. La actitud serena mantenida ayer ante la Prensa por el dimisionario ha contribuido ha restar dramatismo a la crisis.

El mecanismo de sustitución del presidente autónomo andaluz se pondrá en marcha en el mismo momento en que presente su dimisión ante el presidente del Parlamento andaluz, Antonio Ojeda. Éste comenzará entonces una ronda de consultas con los portavoces parlamentarios, para lo que goza de un plazo de 15 días. Agotadas las consultas, convocará pleno extraordinario para la elección del nuevo presidente. Dado el abrumador dominio del PSOE en el Parlamento andaluz, en el que posee 66 de los 109 escaños, no tendrá problema alguno en imponer a su candidato, que, según diversas fuentes de la dirección regional del PSOE será José Rodríguez de la Borbolla, hasta ahora vicepresidente.José Rodríguez de la Borbolla y Camoyán nació en Sevilla el 16 de abril de 1947. Licenciado en Derecho, trabajó como profesor en la Universidad de Sevilla. Ingresó en el PSOE en 1972, procedente del PSP, y desde 1977 es, de forma ininterrumpida, secretario regional del PSOE en Andalucía. Fue senador entre 1979 y 1982, y no se presentó a la reelección por haber optado por el puesto de diputado andaluz en las últimas elecciones autonómicas. Ingresó como consejero de Gobernación en el Gabinete formado por Rafael Escuredo tras el triunfo socialista en las elecciones autonómicas de mayo de 1982 y posteriormente fue nombrado vicepresidente del Gobierno andaluz, cargo que sigue ocupando actualmente.Control del partido

Rodríguez de la Borbolla es el hombre que controla el aparato del partido en Andalucía, y fueron notorias tiempo atrás sus desavenencias con Escuredo, que llegaron hasta tal punto que uno a otro se referían en privado como "el innombrable". Su adscripción al Gabinete de Escuredo y su colaboración con éste en los últimos meses dio lugar a que en algunos círculos se le considerara como un "traidor" al aparato central del partido, mientras que en otros siempre se pensó que su identificación con Escuredo no podía ser tan completa como parecía. De hecho, Rodríguez de la Borbolla fue la primera persona a la que Rafael Escuredo consultó en los primeros pasos de esta crisis -el pasado lunes, a las diez de la mañana- y la primera que le negó su apoyo. Rodríguez de la Borbolla ha mantenido durante estos días contactos en Sevilla y Madrid en medida suficiente como para asegurarse de que la marcha de Escuredo no provocaría ninguna crisis interna en el PSOE de Andalucía. De hecho -y a pesar de que desde el mediodía del miércoles se daba por segura la dimisión de Escuredo-, no se ha registrado ninguna actitud de solidaridad con él ni ningún síntoma de que pudieran producirse nuevas dimisiones en el Gobierno o en el partido.

El frecuente recurso de Escuredo a enfrentarse con Madrid para acusar de presuntas veleidades centralistas al Gobierno de Felipe González y Alfonso Guerra, y su contumacia en jugar su baza de defensor de la autonomía andaluza, han contribuido finalmente a su aislamiento. La concurrencia de sus dos últimas apuestas, al oponerse al candidato propuesto por la cúpula del partido como comisario de la Expo-92 y su empeño en que las transferencias del Icona y del IRYDA llegaran en el plazo exigido por él para facilitarle las cosas en el debate parlamentario por la ley de Reforma Agraria -hasta ahora acogida con poco calor por Madrid-, ha sido decisiva. Los tres últimos días, Escuredo ha tratado de forzar la situación apuntando un nuevo . plante", y no ha encontrado quien le apoyara en Sevilla.

La salida de Escuredo no parece alterar para nada el funcionamiento del PSOE y del Gobierno autonómico. No se ha anunciado por el momento ninguna otra dimisión. Los problemas para las transferencias podrían haber desaparecido como por ensalmo, y de hecho, ayer ya se anunciaba oficiosamente que la comisión mixta se reunirá el próximo martes, con lo que en el Consejo de Ministros del día siguiente podría quedar aprobado el decreto de transferencias, máxime habida cuenta de que hoy es esperado en Sevilla el ministro de Agricultura, Carlos Romero, que viajaría para entrevistarse con Miguel Manaute, consejero homólogo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 17 de febrero de 1984