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El confidente Gambín, trasladado a Barcelona por razones de seguridad

Joaquín Gambín Hernández, que fue juzgado el pasado mes de diciembre bajo la acusación de estar implicado en el atentado a la sala de fiestas Scala, ha sido trasladado a la cárcel de Barcelona por razones de seguridad, después de haber sufrido una agresión en la prisión de Valencia, donde fue atacado por un desconocido que portaba unas tijeras.El incendio del Scala ocurrió en enero de 1978, y en el suceso murieron cuatro trabajadores. Como autores del atentado fueron detenidas cuatro personas, todas ellas condenadas posteriormente a 16 años de prisión. En aquella ocasión no figuraba entre los procesados Joaquín Gambín.

Gambín confesó pocos días antes del juicio, celebrado en la Audiencia de Barcelona, ser un confidente policial y haberse infiltrado en los grupos anarquistas para conseguir información. Luego fue condenado en relación con el incendio del Scala.

Su abogado defensor ha presentado ante el Tribunal Supremo un recurso contra la sentencia que condenó a Gambín a siete años de prisión.

No se descarta la posibilidad de que esta agresión sea una venganza a su condición de confidente.

Recientemente la revista Cambio 16 publicaba que el pasado 2 de enero, a las 17.30 horas, un individuo con la cara cubierta y una tijera en la mano forzó su celda en la cárcel de Valencia y le atacó. Gambín recibió varios pinchazos, uno de ellos en una pierna.

"Me la tienen jurada"

Gambín declaró a la citada revista: "Sé que me la tienen jurada. No comprendo lo que sucede. He hecho toda una denuncia, con abundante documentación, probando que siempre actué por indicación del policía José María Escudero, y me condenan a mí. Es increíble. Además, las autoridades ni siquiera han abierto una investigación para clarificar los hechos. A los anarquistas y a la misma policía les interesa que todo quede así: que yo cargue con el mochuelo. Así, los ácratas afirman que son inocentes, y Escudero y Sandoval echan tierra encima. A ambos les interesa mi silencio.El ex miembro de la policía social José María Escudero, a quien se refiere Gambín, es el actual jefe de la Brigada Central de Información (antiterrorista), cargo para el que lo nombró el actual director general de la Policía, Rafael del Río, con quien le une una gran amistad. Gambín acusa a Escudero, hombre de confianza del ex comisario Roberto Conesa, de hacer un montaje sobre el caso del Scala barcelonés.

Cuando se celebró la vista contra Gambín la policía realizó un amplio despliegue en la sala de la vista, que fue calificado por el fiscal de excesivo. En la operación participaron 200 miembros de las Fuerzas de Seguridad, cuya única misión era controlar el juicio "por dentro y por fuera", según declaró un policía.

Gambín, de 54 años, fue condenado a siete años de prisión menor por su participación en el incendio del Scala, aunque la sentencia reconocía que investigaba grupos subversivos por encargo de la policía. La Audiencia de Barcelona rebajó la pena solicitada por el fiscal, quien pedía 16 años de cárcel.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 6 de febrero de 1984