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Eduardo Losilla, un profesional del 1X2

Ganó 89 millones de pesetas en dos semanas al acertar dos plenos en las quinielas de fútbol y uno en la hípica

Eduardo Losilla es un hombre afortunado en el juego. Hace dos semanas, por segunda vez consecutiva, acertó una quiniela de fútbol de catorce resultados y una quiniela hípica. En tan sólo dos jornadas ha ganado 89 millones de pesetas, 33 el primer día, 53 el segundo y un millón más por la apuesta de caballos. Losilla se considera un profesional del juego. Comenzó a apostar hace 18 años, y en vista de que la suerte le sonreía, decidió dejar para siempre su trabajo como protésico dental. Está convencido de que las quinielas son un buen negocio y por ello invierte semanalmente 900.000 pesetas.

Los domingos Eduardo Losilla se coloca en el sofá del cuarto de estar de su casa a escuchar la radio y seguir con su quiniela en la mano los resultados de los catorce partidos que forman el boleto. Para él este ya casi ritual es una obligación profesional, porque de su fortuna en esta apuesta depende el rendimiento de su trabajo. "Hace 18 años decidí arriesgarme y dejar mi trabajo como protésico dental. Estaba seguro de que las quinielas eran un excelente negocio para invertir dinero, y el tiempo me ha dado la razón. Durante dos años empleé un sistema manual, pero en seguida me di cuenta de que con un ordenador tenía más posibilidades de acertar".Desde entonces, cada semana Losilla introduce en el cerebro de su ordenador todos los resultados de los partidos jugados en temporadas anteriores y los de la actual. "Siempre hago alguna indicación al ordenador, ya que mi sistema se basa en las matemáticas y en la lógica". Una vez que el ordenador da sus resultados, comienza otro proceso también difícil y complicado, el de rellenar los impresos.

"Conforme fui perfeccionando mi sistema necesité rellenar más y más número de boletos, tantos que tuve que comprar una impresora para poderlo hacer de forma mecánica, ya que si no era imposible llegar a tiempo". Eduardo Losilla se juega cada semana 900.000 pesetas y confiesa no haber perdido dinero ninguna temporada, sino haber superado con creces la inversión inicial. "Mi porcentaje de aciertos de quinielas millonarias es de cuatro a una; las pequeñas no las cojo porque ni tan siquiera las juego".

El dinero que ha ganado con las apuestas le ha permitido establecerse y montar un despacho de quinielas en Barcelona, en la calle de Fusterias, que se ha convertido en las últimas semanas en uno de los más visitados. En este despacho Losilla tiene varios ordenadores, que ahora va a comercializar, y una impresora, con la que rellena boletos de varios grupos inversores. "Ahora estoy empezando a jugar a la quiniela hípica. El primer premio importante lo logré hace tres semanas: invertí 320 pesetas y me pagaron un millón por acertar los ganadores de seis carreras. Creo que la apuesta de los caballos tiene mucho futuro y va a convertirse en otro buen negocio para inversionistas".

En lo que no tiene tanta suerte Losilla es en la lotería. "En Navidades compré lotería en Los de Teruel, el bar al que voy todos los días y en el que tocaron 800 millones de pesetas. Pero mi décimo no era de los premiados". La popularidad que ha alcanzado le da un poco de miedo y no quiere hablar demasiado de su mujer y de sus hijos, pero en cambio le encanta responder cuando se le pregunta de qué equipo es hincha: "Del Barça, por supuesto".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de enero de 1984