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Una oposicion entre el blanco y el negro

Cuentan en Atenas que uno de los coroneles griegos preguntó en una ocasión a Franco sobre el número de sus opositores. Franco, después de un rápido cálculo, contestó que unos ocho millones. "Eso nos consuela", replicó el uniformado, "nosotros sólo tenemos 7.700.000 opositores". Esta era entonces la cifra de toda la población de Grecia. Nueve años después de acabar con el régimen militar, este país se ha convertido en la democracia más audaz de Occidente, con un gobierno que ejerce de enfant terrible de la OTAN y una derecha que habla, sin escrúpulos de 1974 como "el año en que nos liberamos de la dictadura". Hoy Grecia sorprende en Europa por una política exterior que en este país es un tema de consumo interno. La opinión pública griega, habituada a ver en Estados Unidos el culpable de todos sus males, sigue de cerca los movimientos de las fuerzas políticas en lo que respecta a las relaciones con Washington, la OTAN y Turquía, el enemigo de siempre. Responsable máximo de estos tres temas en el Ministerio de Asuntos Exteriores es el viceministro Yannis Kapsis, con quien EL PAIS mantuvo una conversación.

Las dos fuerzas de oposición griegas con representación parlamentaria, Nueva Democracia y Partido Comunista Griego, están separadas por el abismo que media entre una derecha conservadora europea (donde conviven progresistas y neoliberales a lo Reagan) y una organización "heredera de la revolución de octubre". Sus diferencias en política exterior son, sencillamente, las que hay entre blanco y negro.Athanasio Kanellopoulos, uno de los cinco miembros del buró político de la Nueva Democracia (curiosa denominación del máximo órgano de dirección de un partido anticomunista) acusa al primer ministro griego, Andreas Papandreu, de tener una actitud sospechosa" respecto a Estados Unidos en relación con la crisis de Chipre.

Kanellopoulos, de 60 años, ministro de Finanzas y Agricultura con ios dos gobiernos anteriores de Nueva Democracia, es el más claro representante del sector centrista del principal grupo de oposición y uno de los personajes mejor situados para tomar las riendas de la derecha en las próximas elecciones legislativas. Su más importante reproche contra el Gobierno socialista radica en lo que considera una política exterior que desarrolla toda su energía "contra el lado de Estados Unidos y nada contra la Unión Soviética".

Concretamente en el caso de Chipre, el dirigente derechista se queja de que Papandreu centre su política en intentar que sea Washington el que presione para conseguir la anulación del estado turco-chipriota, ya que "de esta manera, si no se consigue la anulación de ese estado, el culpable sería Estados Unidos". "El Gobierno siempre pretende, proteger su ideología y evitar la acusación contra la Unión Soviética".

Kanellopoulos habla de una paradójica política exterior griega "de neutralidad con nuestros enemigos y hostilidad con nuestros amigos".

El dirigente de Nueva Democracia afirma que "las raíces del PASOK están en el traskismo" y pronostica que cuando se celebren las próximas elecciones el Partido Socialista Griego "ya no existirá".

Es partidario de la permanencia de Grecia en la OTAN y del mantenimiento de las bases militares norteamericanas sobre territorio griego. También cree que "si pertenecemos a una alianza y esa alianza decide que la instalación de misiles es necesaria, nosotros estamos obligados a aceptar esa decisión". Consideramos que "el rearme europeo es necesario para el equilibrio, que es la mejor garantía de paz".

Athanasio Kanellopoulos, uno de los mayores expertos griegos en asuntos del Mercado Común, ya que en su calidad de ministro de Agricultura fue un interlocutor de primer orden para negociar la entrada de Grecia en la Comunidad Europea, se muestra satisfecho de que "el PASOK (que en su programa electoral mencionaba la salida del país de la CEE) haya cambiado de opinión al haber comprendido que estar en el Mercado Común es un gran privilegio".

"Los griegos no están con las personas que cuando suben al autobús cierran la puerta y dejan en la calle al resto", dice Kanellopoulos, para afirmar con rotundidad que "Nueva Democracia está a favor de la entrada de España en el Mercado Común", lo que permitiría "la creación de una alianza del sur".

El Partido Comunista de Grecia (PCG, anteriormente conocido como del Exterior), considera "insuficiente" la reacción del Gobierno de Papandreu a la creación del estado turco-chipriota, según explica Mimis Androulakis, miembro del comité ejecutiva. Los comunistas proponen la "convocatoria de una conferencia intemacional, con el respaldo de la ONU, a la que no sólo asistiesen griegos y turcos, sino otras delegaciones del Este y del Oeste con objeto de conseguir la retirada de las tropas turcas y una independencia real de Chipre con un solo Estado en la isla".

El PCG acusa a Estados Unidos de Ilevar a cabo un doble juego" en Chipre, está convencido de que los norteamericanos conocían con anterioridad las intenciones de crear un estado turco en la isla, e insiste en que Papandreu debe "presionar" a Washington para la anulación del nuevo estada.

Los comunistas griegos pretenden que su país abandone la OTAN "y, por supuesto, no se integre en otro bloque militar". Exigen la inmediata desmantelación de las bases norteamericanas y la salida de Grecia de la CEE. Androulakis no cree que su partido sea prosoviético, sino, simplemente "defensor del internacionalismo proletario", "heredero de la revolución de octubre", y conforme con "la posición de la Unión Soviética contra el imperialismo norteamericano". Afirma que el calificativo de prosoviético ha sido inventado en Occidente para desprestigiar al "partido comunista de Europa con mayor influencia en la política de su país".

El PCG estima que Estados Unidos ha convertido a los países europeos en "rehenes" frente a la URSS y propone la creación en Grecia, tras las próximas elecciones, de un "gobierno democrático, integrado por todas las fuerzas democráticas, el PASOK y el PCG en primer lugar". "En dos años de Gobierno socialista no se han apreciado cambios profundos", resume el dirigente comunista.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 27 de noviembre de 1983