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Cartas al director

Después de las inundaciones

Ante el magnífico rasgo que han tenido en Alcira de acoger en sus casas a niños vascos damnificados por el temporal de lluvias me permito una reflexión. Aquellas comunidades autónomas que se empeñan en erradicar el uso del español (incluso quitándolo u omitiéndolo en los nombres de sus ciudades y pueblos a la entrada de tales) debieran tener en cuenta, aunque sólo fuera por propia conveniencia, que eso es una barbaridad. Dejando aparte que todos somos españoles, y, por tanto, lo lógico sea, conocer y hablar la lengua común tanto a gallegos como a valencianos, a vascos como a andaluces, a canarios como a catalanes, etcétera -además de poder así entendernos perfectamente con buena parte de América y de otros lugares del mundo-, hemos de tener sentido práctico. La prueba más inmediata son los niños que desde las Vascongadas vengan a la ciudad valenciana de Alcira. Si aquéllos sólo supieran vascuence y las familias que los acogen solamente lengua valenciana, ¿cómo iban a entenderse? ¿Por señas?Toda España se ha movilizado en pro de quienes están sufriendo las tremendas consecuencias del temporal. Cabe destacar a las Fuerzas Armadas, que prestaron su ayuda en los momentos más trágicos. Tanto es así que cuatro guardias civiles han perdido la vida. Sin embargo, por ninguna parte liemos visto ayudando en esos momentos, ni tampoco ahora quitando barro, a esos encapuchados que quieren hacernos creer que aman a su tierra vasca, por lo que asesinan y queman la bandera de España. O aquellos otros que con cualquier pretexto dejan de izarla o a los que hacen la vida imposible a las familias de los guardias, de los policías... Quizá a partir de ahora rectifiquen todos.

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