Los sindicatos, contra las propuestas de contratación temporal y a favor de negociar la flexibilidad del mercado de trabajo

Los sindicatos mayoritarios, CC OO y UGT, se muestran contrarios a los proyectos del Gobierno sobre contratación temporal, aunque reconocen la necesidad de quitar rigideces al mercado aboral, siempre y cuando ello no sirva para sustituir puestos de trabajo fijos por eventuales. La contratación temporal está provocando una rotación del escaso trabajo existente, sin que haya generado empleo en el tiempo que lleva funcionando, según señalaron ayer fuentes de CC OO y UGT, que basan sus afirmaciones en cifras oficiales. Las estimaciones sindicales coinciden en parte con las de algunos sectores del propio Gobierno que no creen en la capacidad de creación de empleo de este tipo de medidas.

Los datos oficiales apuntan hacia una destrucción de puestos de trabajo en el primer semestre del año que parecen demostrar la incapacidad de generar empleo por parte de las medidas de contratación temporal. Según los datos de ambos sindicatos que se basan en cifras suministradas por el Instituto Nacional de Empleo (INEM) y del Instituto Nacional de Estadística (INE), en los primeros meses de este año la destrucción de los puestos de trabajo ha seguido aumentando, mientras, paralelamente, el porcentaje de contratados con carácter eventual respecto a los fijos se ha venido incrementando.Durante todo el año 1982 se produjo un total de 444.592 contrataciones acogidas a alguna de las modalidades del programa de fomento de empleo. Los programas de fomento de empleo engloban contratos temporales, a tiempo parcial, en prácticas y formación y para determinados grupos (éstos últimos bonificados). El total de colocaciones tramitadas a través del Inem fueron en ese mismo período de 1.607.137, lo que significa que el 27,66% de la contratación fue realizada con carácter eventual.

Destrucción de empleo

Respecto a 1983 sólo se conocen datos hasta el mes de abril. En estos meses se produjeron, siempre a través del Inem, 334.000 contrataciones, de las que el 33% -es decir, 110.538- fueron de carácter temporal, acogidas al decreto Almunia de 29 de diciembre de 1982.Fuentes de CC OO subrayaron ayer que era significativo que comparando períodos de tiempo semejantes, se detectara una destrucción de empleo, mientras paralelamente se producía un incremento de la contratación temporal. A este respecto significaron que en el primer trimestre de 1982 los empleos destruidos fueron 21.600, mientras que en los tres primeros meses de 1983 el número de puestos de trabajo desaparecidos totalizaba los 96.000.

Aunque las citadas fuentes advirtieron que este aumento en la destrucción de puestos de trabajo no podía achacarse a la contratación temporal, insistieron, sin embargo, en que a la vez que había ido aumentando el número de trabajadores en paro, se había experimentado un crecimiento de las contrataciones temporales.

Tanto CC OO como UGT afirman no estar en contra de una flexibilidad del mercado de trabajo capaz de generar empleo, aunque ambos sindicatos coinciden en que las medidas que el Gobierno parece estar preparando no son los más adecuadas. Para CC OO la contratación temporal, según experiencias de otros países, no es válida precisamente en épocas de crisis, sino que, contrariamente, debe ser introducida en períodos de expansión económica, cuando el mercado de trabajo garantiza una movilidad constante de los trabajadores que no quedan condenados al paro.

Fuentes de UGT señalaron ayer que como sindicato podían estar a favor de una agilización del mercado de trabajo, pero no "en convertirlo en un mercado flotante". Las citadas fuentes añadieron que "el Gobierno ni siquiera ha consultado con las centrales y no se han tenido en cuenta las experiencias que en otros países se han llevado a cabo. UGT estaría dispuesta a discutir cómo habría que eliminar determinadas rigideces del mercado de trabajo. Bien entendido que se trataría de negociar medidas que generaran empleo y no que lo sustituyeran".

Despido bonificado

La bonificación existente en determinadas contrataciones de carácter eventual, a juicio de CC OO, está contribuyendo además a una utilización de esta modalidad encaminada a sustituir los puestos de trabajo fijos por empleos en precario. Situación que se da sobre todo en las empresas de menos de 50 trabajadores. En estas empresas el Fondo de Garantía Salarial paga el 40% de la indemnización por despido, corriendo el 60% restante a cargo del empresario. La bonificación establecida en estos contratos es, para aquellos trabajadores con una antigüedad de 6 años en la empresa, superior al coste del despido. Según CC OO, los empresarios están empleando este medio para librarse de plantilla fija.Un estudio realizado el pasa do año por el propio Instituto Nacional de Empleo mostraba, por otra parte, la dudosa eficacia de la contratación temporal. En el citado documento se ofrecían cifras de los contratos eventuales suscritos desde 1978 acogidos a los programas surgidos de los Pactos de la Moncloa. De acuerdo con estas cifras, la contratación temporal sufría una fuerte caída a raíz de los programas de fomento de empleo derivados del Acuerdo Nacional sobre Empleo, en junio de 1981.

Del citado estudio parecía desprenderse que el excesivo ordenamiento provocó una menor utilización de los contratos. En 1978 se suscribió una media de 11.515 contratos eventuales, lo que suponía el 10% del total de las colocaciones registradas. En 1979 la media mensual era ya de 30.307 contratos (el 23,4% del total); en 1980 se suscribieron 43.023 contratos temporales (27,1% del total de colocaciones), y en 1981, hasta julio que entran en vigor los decretos del ANE, se registra una media mensual de 51.729 contratos.

A partir de esa fecha desciende la contratación que pasa a una media mensual de 13.595 de julio a diciembre de 1981, y de 19.911 en el año 1982 (el 14,8% del total de colocaciones). En los primeros meses del año, fuentes sindicales señalan que este porcentaje ha experimentado un alza importante, situándose, por lo que respecta a las contrataciones acogidas a cualquiera de las modalidades existentes (temporal, a tiempo parcial, en prácticas y bonificados), en un 33%. Fuentes de la Administración estiman que los contratos temporales suscritos suponen actualmente el 20% de los fijos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 26 de agosto de 1983.

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