González hizo ayer en Bruselas la carrera más rápida de su vida

José Luis González logró ayer en la reunión internacional de Bruselas su mejor marca en 1.500 (3.33.44) después de los fracasos en los mundiales y en la Copa de Europa. Fue segundo en la carrera en la que Steve Cram fue a por él récord mundial -se quedó a 30 centésimas- y ganó a Abascal. El éxito de González en esta carrera, donde no se jugaba más que su cotización internacional, viene a apoyar las impresiones de que se trata de un atleta al que la responsabilidad le atenaza en las competiciones oficiales.

González se sometió esta semana a unos análisis médicos en busca de algo que justificara su mala forma. No se le detectó nada, pero se le recomendó que descansara de las competiciones un par de semanas. Para rechazar que su baja forma tenía efectos psicológicos -él no lo quiere admitir- había que aceptar que había alcanzado la forma demasiado pronto esta temporada y que no había sido capaz de mantenerla al faltarle la base del año pasado, en que estuvo inactivo. González, inesperadamente, decidió el jueves por la tarde viajar a Bruselas para participar en la reunión de ayer. "Me encuentro mejor corriendo y perdiendo que descansando" dijo al doctor Leich, el mismo que logró su recuperación en el centro de investigación deportiva. Ayer mismo el médico desconfiaba de los resultados que pudiera alcanzar el atleta "porque sólo ha entrenado el miércoles".El resultado de su carrera viene a confirmar que González e un atleta débil para competir en pruebas de gran responsabilidad. Fracasó en los Juegos Olímpicos, fracasó en el mundial de cross, fracasó en los mundiales de Helsinki y fracasó en la Copa de Europa. El renombre, internacional lo ha alcanzado sólo a través de los festivales europeos, donde no se representa al país y en los que se corre con un fijo de salida.

González logró su récord personal -tenía3.34.41- en una carrera en la que Steve Cram fue en pos del récord mundial (3.31.36). Tuvo como liebre al keniata Koskei, que pasó los 1.000 metros en 2.21.35. Al final Cram se quedó a 30 centésimas del récord y pasó a ser el tercer hombre más rápido de la distancia, tras Ovett y Wessinghage. Abascal fue tercero con 3.35.23 al acusar el esfuerzo de las carreras del domingo en la Copa de Europa y del miércoles en Zurich donde consiguió unas marcas respectivas de 3.33.63 y 3.33.18, ésta a 6 centésimas de su récord nacional. Pese a su sobrecarga de competiciones al más alto nivel -fue finalista en los mundiales y ganó su prueba en la Copa de Europa- ayer superó a atletas de la talla de Maree (3.35.39), Boit (3.36.45) y Walker (3.36.97).

Otros vencedores de la reunión de Bruselas fueron Smith en 100 con 10.04, Baptiste en 200 con 20.54, Cameron en 400 con 45.26, Druppers en 800 con 1.44.90 -Ovett fue segundo con 1.45.25-, Coglilan en 3.000 con 7.38.39, Jones en 10.000 con 21.55.38, Phillips en 400 vallas con 48.09, Maminski en 3.000 obstáculos con 8.21.80, Lewis en longitud con 8,39, Conley en triple salto con 17,37, Abada en pértiga con 5,70, Annys en altura con 2,27 y Petranoff en jabalina con 93,48. El viento en contra impidió la consecución de mejores marcas. Asistieron a la reunión 45.000 espectadores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 26 de agosto de 1983.

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