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Bonita final, ganada por el Atlético

El Atlético se quedó con su trofeo tras una final disputada y en la que el Sevilla bien mereció la prórroga, por su apretón final. El partido fue entretenido, con un primer tiempo interesante y un segundo francamente bueno, en el que hubo incidentes primero, buen fútbol del Atlético después y achuchón final del Sevilla, que casi alcanza el empate.Luis salió con ambiciones, y colocó a Julio Prieto como lateral, sobre Montero, que al retrasarse arrastraba tras de sí a su marcador y sumaba al centro del campo atlético un hombre más, peligroso y fuerte. Con eso y con que Votava jugara, durante el primer tiempo, bastante mejor de lo que es habitual en él, le bastó al Atlético para ser superior. El Sevilla tenía en el coriáceo Magdaleno, que peleó, en el sentido literal de la palabra, con Balbino y Arteche sin ser llevado nunca a las cuerdas, su único argumento ofensivo. Clemente sujetó a López y Montero se agotó persiguiendo a Julio Prieto. En el descanso, un gol y un tirazo de Hugo Sánchez a la madera marcaban la diferencia.

El segundo tiempo empezó con bronca. Arteche enriqueció su poco honroso curriculum con un codazo a Alvarez. De la gresca consiguiente salieron expulsados el agresor y Sanjosé, que se metió donde nadie le llamaba, y conmocionado Álvarez, a quien daba pena ver abandonar el campo.

Por unos minutos pareció enrarecerese el partido, pero repentinamente se iluminaron todas las luces en el Atlético y Pedraza, Hugo, Marina y Rubio bordaron un fútbol magnífico durante un cuarto de hora, lo que le valió otro gol a su equipo. Los cambios introducidos por ambos entrenadores produjeron un reflujo, en el que lo más destacado fue Moisés, jugador de calidad extraordinaria. Marcó el Sevilla su gol y llevó un balón a la madera en el último minuto. La prórroga quedó cerca. Tercero fue el Spórting, que ganó por dos a cero al Valencia, pésimo en este torneo. Cunningham salió en camilla a los dos minutos, por patada de Botubot. Afortunadamente, parece que la lesión no es grave.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de agosto de 1983

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