Los italianos siguen acudiendo hoy a las urnas para elegir un nuevo Parlamento

El procurador general de Turín, Bruno Caccia, fue asesinado ayer en circunstancias que no permiten calificar el crimen de atentado terrorista Este asesinato y la muerte accidental, también ayer, de un joven soldado de 19 años que prestaba servicio de vigilancia ante un colegio electoral de Ostia-Lido fueron los únicos incidentes graves ocurridos durante la jornada electoral iniciada ayer en Italia y que concluirá hoy a las dos de la tarde (hora de Madrid). Los primeros datos proporcionados por el Ministerio del Interior relativos al desarrollo de la afluencia a las urnas señalan un leve descenso, un 3,2%, en la participación, comparada con el primer día de votación en los comicios legislativos de 1979.

Bruno Caccia fue asesinado ayer por la noche en Turín por dos individuos cuando paseaba por la calle. El alto magistrado falleció cuando era trasladado al hospital, rompiéndose así la paz electoral que se había registrado hasta ese momento.Los colegios electorales abrieron a las siete de la mañana, pero el servicio de vigilancia, que corre a cargo de la policía, el Cuerpo de Carabineros y las Fuerzas Armadas, se inició la noche anterior. Poco antes de las seis de la mañana, Giuseppe Rolfi, soldado, de 20 años, y Cosimo Sarracino, de 19, patrullaban en torno a uno de los colegios electorales de Ostia-Lido, la playa de Roma, cuando al primero se le disparo accidentalmente su fusil reglamentario, causando la muerte en el acto de Sarracino.

"Las pistolas sólo sirven para matar. No deberíamos llevarlas, porque siempre es posible un accidente desgraciado", manifestó a este enviado un cabo de la policía, ante una escuela, convertida en sede electoral, del centro de Roma.

En Italia se ha prolongado el día de las votaciones al lunes para dar tiempo a que los electores se desplacen a los lugares donde están censados los emigrantes, que no pueden votar en el país de acogida, sino que deben trasladarse a Italia, para lo cual tienen asegurado el viaje en tren prácticamente gratis, o para que puedan aprovechar el buen tiempo y salir fuera de las ciudades.

El índice de participación

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Esta jornada prolongada es una de las causas de que Italia sea el país de mayor índice de participación electoral de Europa. En las votaciones de 1979 se abstuvo cerca del 9,4% del censo, cifra que entonces ya fue considerada preocupante. Este año puede subir un poco más, al igual que los votos en blanco o nulos que en las anteriores elecciones alcanzaron el 6,3% de los sufragios emitidos.

Esto indicaría un cansancio del electorado hacia unos comicios que no entiende por qué han sido convocados y que difícilmente pueden alterar el equilibrio de fuerzas políticas, o, por lo menos, se espera que no suceda.

Al Estado italiano le cuestan estas elecciones legislativas 29.000 millones de pesetas aproximadamente, aunque se ha ahorrado unos 1.500 millones al hacerlas coincidir con unas votaciones locales que se desarrollan en varias regiones. A estas cifras deben añadirse las gastadas por todos los partidos políticos en su campaña electoral y los propios candidatos en su propaganda electoral, en la que se incluían en algunos casos lujosas veladas electorales a cargo de sus bolsillos y presupuestos particulares.

Por el momento se desconocen estos datos, pero sólo en espacios televisivos se han gastado los grupos políticos linos 4.000 millones de pesetas.

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