Guinea Ecuatorial puede solicitar el respaldo de la peseta para su moneda

Las autoridades de Guinea Ecuatorial contemplan como probable el avenirse a las condiciones impuestas por España para que la peseta respalde la moneda ecuatoguineana, el bipkwele. Este es, según fuentes solventes, el trasfondo de la segunda reunión de la comisión mixta hispano-guineana, reunida ayer en Madrid bajo la presidencia de Gonzalo Puente, subsecretario español de Asuntos Exteriores, y de Guillermo Nguema, ministro guineano de Planificación. La reunión se prolongará hasta el próximo jueves, fecha en la que se emitirá un comunicado final conjunto.

Estas consideraciones surgen simultáneamente al propósito, conocido en Madrid recientemente, del coronel presidente Teodoro Obiang Nguema de visitar España a corto plazo, incluso antes de que el presidente Felipe González satisfaga la invitación formulada por el Gobierno de Malabo para que el jefe del Gobierno español visite la capital ecuatoguineana.De materializarse la petición guineana a España para que la peseta respalde al bipkwele, proceso que aparejaría la admisión por parte del Gobierno de Malabo de una supervisión financiera, monetaria y fiduciaria, por parte de España, ello constituiría, según fuentes consultadas por este diario, el origen real del despegue económico de la ex colonia española. Igualmente implicaría la racionalización de su economía, así como una toma de distancia ecuatoguineana de la esfera de influencia francesa en África y un fortalecimiento evidente de los nexos entre el país africano y la ex metrópoli española.

El régimen de Malabo lograría de este modo que su moneda poseyera un valor fijo y permanente con relación a la peseta y España podría controlar la emisión de dinero ecuatoguineano. El Banco de España se convertiría en depositario de las divisas extranjeras que generase el comercio exterior de Guinea Ecuatorial. Todo ello otorgaría a España la oportunidad de conseguir una mayor racionalización de los recursos allí enviados dentro del capítulo de la cooperación con la ex colonia. Asimismo, las autoridades de Malabo trabajarían con una economía saneada.

Las cautelas de Francia, una vez explorada la situación financiera ecuatoguineana, y el carácter férreo de la disciplina que París impondría a Malabo para integrarlo en el Banco Central de los Estados de África del Oeste, BEAC, habrían disuadido al presidente Teodoro Obiang Nguema de su propósito inicial de adscribir su país al mencionado banco, controlado por Francia.

Cautela de Malabo

Empero, el Gobierno de Malabo no se ha cerrado aún la puerta a la integración en el BEAC, que exigiría que el 85% de los fondos en divisas generados por el comercio exterior guineano fueran a parar a los depósitos del Banco de Francia, que ofrece a cambio un 13% de prima en francos.Es de destacar que la incorporación de Guinea Ecuatorial a la Unión Aduanera de África Occidental, denominada UDEAC, no tiene por qué implicar necesariamente la integración del país africano al Banco franco-africano, verdadero diseñador, desde París, de la política económica de sus miembros. Por otra parte, no se han producido reacciones ante la llamada a Madrid, por parte del ministro del Interior, del teniente coronel Luis Arjona, jefe del área de Seguridad de la cooperación hispano-guineana.

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