El boxeo, ¿deporte?
Una vez más nos llegan noticias de que un boxeador se encuentra en estado muy grave, como consecuencia de las lesiones sufridas en el transcurso de un combate de boxeo. Me refiero en este caso a Antonio Garrote (EL PAIS, 24 de mayo de 1983).¿No es el boxeo una actividad más próxima a las luchas entre gladiadores que a lo que hoy conocemos como deporte?
Porque el boxeo posee una diferencia esencial con cualquier otro deporte, aunque éste sea arriesgado: su finalidad neta estriba en golpear más y/o mejor al contrario, hasta hacerlo caer si es posible, incapacitado para proseguir el. encuentro. ¿Desfallecido sin más o severamente lesionado? Eso no es asunto del que golpea. Cuanto antes caiga a la lona (y en peores condiciones físicas) mejor.
Prefiero no entrar en las clásicas alusiones acerca de la normativa reglamentaria protectora (zonas de golpes permitidos-prohibidos, vigilancia sobre el estado de los combatientes, etcétera.
Estudios médicos rigurosos han demostrado la correlación existente entre el número de combates disputados por un boxeador y el grado de atrofia rerebral que ha adquirido como secuela de los múltiples traumatismos sufridos. ¿Deberíamos seguir considerando al boxeo como deporte? /
médico.


























































