Medidas proteccionistas francesas contra los vídeos japoneses
El Gobierno socialista francés ha decidido suspender la centralización de los trámites aduaneros para las importaciones de vídeos japoneses en la aduana de Potiers. Con esta medida se había intentado restringir este tipo de importaciones, mediante barreras burocráticas, y proteger la industria nacional del sector.La suspensión de esta medida, adoptada el 22 de octubre pasado, se debe a la implantación de una nueva norma que somete a los videos japoneses a solicitud previa de importación, pudiendo restringirse su acceso al mercado francés si los resultados de los intercambios entre ambos países no se consideran satisfactorios. El Gobierno con esta decisión sustituye, con claras medidas proteccionistas, los subterfugios burocráticos de los últimos meses.
El Ministerio de Comercio Exterior francés ha justificado su decisión en el reciente acuerdo entre París y Tokio por el que Japón ha aceptado moderar sus exportaciones e incrementar sus compras en determinados productos sensibles, como son los vídeos.
Los fabricantes de vídeos franceses, al igual que el resto de la industria europea del sector, atraviesa graves dificultades para poder hacer frente a la competencia japonesa en sus propios mercados.
Paralelamente, la industria electrónica europea está protagonizando distintas operaciones de fusión y absorción entre las firmas para hacer frente a la ofensiva japonesa del vídeo.


























































