El Gobierno británico estudia el aumento de aranceles para los coches importados de España
El Gobierno conservador de Margaret Thatcher podría adoptar unilateralmente medidas contra la importación de vehículos de motor procedentes de España poco después de Semana Santa, si no prosperan antes las conversaciones entre Madrid y la Comunidad Económica Europea (CEE) a este respecto. Así lo indicaron ayer fuentes parlamentarias británicas. Otras fuentes oficiosas señalan, sin embargo, que el Gobierno británico se encuentra dividido sobre las acciones a emprender y que no existe "campo de maniobra" legal para proceder contra dichas exportaciones.Hasta el momento, la primera ministra británica, Margaret Thatcher, se ha limitado a plantear sus reivindicaciones en el seno de la Comisión Europea de la CEE, en Bruselas. Según un informe británico presentado a finales del año pasado, los coches extranjeros deben pagar para entrar en España un arancel del 36,7%, mientras que los coches españoles pueden entrar en los diez países de la CEE con un mínimo arancel del 4,2%. En una carta al presidente de la Comisión, Margaret Thatcher afirmaba que esta "discriminación" perjudica gravemente a su industria y solicitaba a la Comisión Europea acciones ante el actual Gobierno español para que Madrid disminuyera sensiblemente sus aranceles.
El Gobierno español se ha negado hasta ahora a discutir este problema, por considerar que los aranceles figuran en el Acuerdo Preferencial de 1970 entre España y la CEE y por estimar que no tiene sentido renegociar dicho acuerdo cuando existen negociaciones para el ingreso de España en la CEE como miembro de pleno derecho.


























































