Crítica:El cine en la pequeña pantallaCrítica
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'La habanera', éxito de Zarah Leander

Fue la última película con éxito que interpretó en aquellos años (1937) la cantante y actriz Zarah Leander. Su canción Der Wind hat mir ein Lled erzühlt (El viento me ha dicho una canción) constituyó uno de los mayores triunfos de su carrera. Pero casi el último de los que vió nacer a través del cine. Tuvo la actriz, pues, que replantearse su trabajo para que sus siguientes películas alcanzaran idéntica repercusión.

Algo más que artesanía

En la época en que se filmó La habanera, el nombre de Douglas Sirk no tenía la importancia que hoy le conceden los críticos cinematográficos. Fue más tarde, en su periplo norteamericano cuando los comentaristas europeos comenzaron a identificar la obra del director como algo más interesante que la simple artesanía. Privilegios de Hollywood. El ciclo que actualmente emite Televisión es una prueba del entusiasmo despertado años más tarde por el cine de Sirk. Sus películas alemanas (de las que hoy vemos la última muestra) han sido conocidas ahora por vez primera por la mayoría de los cinéfilos. Ayuda a su comprensión la buena entrevista que Antonio Drove sostuvo con Sirk y de la que se ofrecen algunos fragmentos antes de cada proyección.Zarah Leander era, pues, el principal reclamo para el público, aunque el director mostrara modestamente sus más complejas intenciones: "Era una obra de las que se han dado en llamar de crítica social", ha dicho. "El personaje de don Pedro, con el que se casa Zarah Leander, es duefño de todo en la isla y trata de ocultar una plaga que la está asolan do, porque está asociado con las grandes compañías fruteras americanas y piensa que si la gente descubre la plaga dejará de comprarle sus frutas. Era una película anticapitalista que cayó bien en la Alemania de aquellos momentos".

Melodrama habitual

Zarah Leander era, junto con la rubia Marika Rokk, la gran estrella del cine nazi. De origen ruso-sueco, fue calificada, por su belleza, como la Ziegfield de Escandinavia. Se la propuso, por su voz de contralto, como sustituta de Marlene Dietrich, que ya trabajaba en Hollywood, de la mano de Joseph von Stemberg. Cuando Zarah Leander interpretó La habanera, había actuado ya en varias películas, una de las cuales ha sido emitida anteriormente en este ciclo sobre Sirk.Casada en La habanera con un rico torero de Puerto Rico (y con una secuencia taurina comienza la película), Zarah Leander compuso para esta película un personaje melodramático que apunta todos los elementos del género. Francis Courtade y Pierre Cadars, los autores del documentado libro Historia del cine nazi, aún no traducido en España, han confeccionado una historia única con todos los personajes interpretados por Zarah Leander, prueba evidente de que sus películas no diferían mucho entre sí. "Hay que reconocer, sin embargo, que su peculiar manera de moverse, entre furiosa y coqueta, era fascinante. Lástima que a ello añadiera una faceta de mujer elegante, que nada en su piscina o juega al golf, que resulta realmente insoportable".

Podrían revisarse ahora algunas de las películas más significativas del cine nazi. Se mostraron en el festival de Berlín de hace dos años y sorprendió a los asistentes. Horrorizará esta propuesta a quienes lo padecieron en la posguerra española, pero el cine alemán anterior contiene bastantes sorpresas.

La habanera se emite hoy a las 21.30 por la segunda cadena.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 19 de enero de 1983.

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