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CARTAS AL DIRECTOR

La jerigonza de EL PAIS

He oído decir que muchos de nuestros abuelos, ante la dificultad de hacerse con libros, encontraban en los periódicos una buena ocasión de mejorar su sintaxis y ortografía, e incluso, en tiempos actuales, muchos mejoramosPasa a la página 10

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nuestros escasos conocimientos de idiomas con la lectura de periódicos extranjeros. Es otra cualidad que debemos reconocer y ágradecer a la Prensa escrita. Sin embargo, me temo que pronto no será posible confiar en el periódico como maestro gramatical si las maquinitas que imprimen EL PAIS, y que tanto encandilaron a García Márquez, se extienden a todos los grandes rotativos.

Su/nuestro periódico, EL PAIS, señor director, se ha convertido en un hormiguero de erratas, párrafos contrapuestos y babel de neologismos, que no se rectifica con el tiempo, como en más de una ocasión ha prometido, sino que va a más. Para colmo, la atención especial que su diario presta a las autonomías está haciendo de sus páginas un batiburrillo: "La Jonquera", "Girona", "Lleida", el "Baix Llobregat"..., palabras que, a veces seguidas de un paréntesis con el nombre en castellano, confunden a los lectores, y yo empiezo ya a temer que si, como es de esperar y desear, la prosperidad expansiva de EL PAIS continúa, pronto tendremos que leerlo con múltiples diccionarios en las manos; eso sí, ganaremos una nueva lengua para nuestra heterogénea comunidad: el paispañol.

Se escapa a mis entendederas cuál será el fin de tal jerigonza, pero si acaso fuera por halagar a las nacionalidades históricas, tómese escarmiento en la cabeza de nuestro admirado Francisco Umbral, que gastó infinidad de negritas en dar coba a los catalanes y ahora pretenden crucificarle por haberse atrevido a criticar a Pujol.

Por favor, seamos fieles a nuestras raíces gramaticales: no separen sílabas y diptongos a las buenas de Dios en aras del ajuste de márgenes, y basta ya de barbarismos como "explicitar", "explosionar" o "eusquera". Por cierto, que, sobre este último vocablo, la opinión de Miguel de Unamuno era que debe decirse vascuence o éusquero; como consideraba "donosos disparates" llamarle "Euzkadi" a lo que siempre se llamó en vascuence Euscalerría y en español Vasconia. /

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 15 de enero de 1983