Simón Casas
pretende ser alcalde de Nimes y, desde tal puesto, dar a la tauromaquia su verdadera dimensión cultural y convertir dicha ciudad en la Roma francesa. Pretensiones un tanto curiosas, que tienen su explicación en el hecho de que Simón Casas es un torero de ascendencia española que, además, cuenta para su campaña electoral con el apoyo de varios socialistas, en contra de los comunistas, que, desde hace años, controlan la Administración local. Todo comenzó cuando Casas fue desposeído de la dirección de la plaza de toros de Nimes tras una reunión de los ediles municipales. Tal decisión venía a demostrar, según Simón Casas, que el municipio tuvo en cuenta criterios distintos a los estrictamente profesionales y que Nimes se ha convertido en coto privado del Partido Comunista Francés.


























































