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El Fondo de Garantías cubrirá las ampliaciones en las operaciones 'acordeón' del BIM y del BIC

Las juntas generales del Banco Industrial de Catatuña (BIC) y del Banco Industrial del Medietrráneo (BIM) aprobarán, en sesiones extraordinarias a celebrar el lunes y martes próximos, sendas operaciones acordeón, de reducción de sus capitales y posterior ampliación de los mismos.

La ampliación de capital del BIM y del BIC será cubierta por el Fondo de Garantía de Depósitos. La mayoría de estos dos bancos pertenece, a Banca Catalana, que ostenta casi el ciento por ciento de las acciones del BIM y algo más del 70% -directamente y mediante sociedades del grupo- del BIC. Como quiera que Catalana está administrada por el Fondo y no está en situación de acudir por sí misma a la ampliación, será el propio Fondo el que la asegure.La incógnita, aún no despejada -el secretario general del Fondo, Juan Antonio Ruiz de Alda, y sus colaboradores estaban ayer perfilando los discursos y tomas de posición para lunes y martes-, estriba en si los administradores utilizarán la mayoría que representan para que la junta exija responsabilidades al antiguo consejo, lo que ha sido postura habitual de la autoridad monetaria en anteriores crisis bancarias y a lo que se negó la mayoría de accionistas de Catalana en su junta extraordinaria.

El futuro de los bancos industriales parece bastante dibujado en cuanto a su estructura: se propugnará, en la línea de anteriores planes de viabilidad, una reducción de oficinas muy importante, para abaratar los costes de transformación, y su conversión, sobre todo en el caso del BIC, en corporaciones industriales. En cuanto a la propiedad, el futuro queda pendiente, entre otras cosas, de las decisiones políticas a arbitrar por las nuevas autoridades y del mismo futuro de Banca Catalana.

Iniciativa popular

Las expectativas de que las cajas de ahorro catalanas y otras grandes empresas acudieran a la ampliación de capital de Banca Catalana, que se cierra en principio el próximo día 20, no se han traducido en hechos hasta el momento. La misma Caja de Pensiones, la Caixa, que ostenta el 7% de las acciones, y por tanto debe decidir ineluctablemente en un sentido u otro, no adoptará una postura hasta que esté a punto de concluir el plazo legal. Las invitaciones realizadas a varias personalidades del mundo económico catalán para que encabezasen la ampliación tampoco han tenido eco. Todo indica que la ampliación de Banca Catalana será cubierta en su mayoría por el Fondo de Garantía. Sólo después, a partir de enero, se espera conocer con exactitud la postura oficial del nuevo Gobierno sobre el asunto, barajándose para entonces la eventual entrada de instituciones y empresas, que configurarían así un banco mixto público-privado.Entre tanto, un grupo "de base", encabezado por Josep Espar Ticó, antiguo presidente de la editora del diario Avui, controlado por el nacionalismo pujolista, ha lanzado una campaña para conseguir que particulares y empresas de carácter catalán suscriban la presente ampliación, con el objeto de preservar la identidad autóctona del grupo bancario.

Los promotores de esta iniciativa, que cuenta ya, según manifestaron ayer, con 3.000 adherentes, algunos de ellos antiguos accionistas, han pedido al administrador de Banca Catalana, Juan Antonio Ruiz de Alda, que se amplíe el plazo de suscripción, para poder agrupar un capital suficiente que evite la pérdida del carácter autóctono de la entidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de diciembre de 1982

Más información

  • La campaña de suscripción popular encabezada por Espar Ticó cuenta con 3.000 adherentes