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Reportaje:

El gusto por la cocaína, un signo externo de riqueza

Con los 150.000 millones de pesetas que se calcula podrían llegar a valer en el mercado negro la cocaína y la heroína que circularon por España en lo que va de año se podría mantener durante tres años el presupuesto del Ayuntamiento de Madrid, con sus 20.000 funcionarios en plantilla. Por la espectacularidad de su incremento y por el número de muertes por sobredosis destaca el consumo de la heroína, el caballo. Pero la droga reina, al menos en cuanto a kilos aprehendidos, sigue siendo la cocaína. Al margen de los pluritoxicómanos que consumen cualquier tipo de droga, la coca tiene un público muy especial: los que consideran que un plato de cocaína en un fin de fiesta es, además de esnob, un signo externo de riqueza, como el caviar rojo, el champaña francés o los coches deportivos caros. En lo que va de año han sido detenidas 10.500 personas por tráfico y tenencia de drogas.

En un despacho austero, con olor a película americana, en la segunda planta del antiguo edificio de Gobernación, en la Puerta del Sol, después de una hora de conversación con el periodista el comisario jefe de la Brigada Central de Estupefacientes, Florentino Gómez Mesa, llega a la siguiente conclusión: "Se han escrito ríos de tinta sobre las drogas y es uno de los temas favoritos de conversación, pero a la hora de la verdad se hace poco práctico. Cuando en una familia aparece este problema llega un momento en que lo único que esa familia desea es que ese problema desaparezca. Y esto es terrible. Nosotros creemos que no es sólo con la represión policial como se vencerá el problema de las drogas, sino con una buena labor de información, especialmente entre los jóvenes. En escuelas, colegios, universidades y centros de trabajo".De este círculo, y como única excepción, se sale un tipo muy específico de consumidor de cocaína, perfectamente acorde con los efectos que se le atribuyen a esta droga que tiene el aspecto del polvo de trigo blanco, casi impalpable: estimulación, euforia, seguridad en uno mismo, mayor apetito sexual, dinamismo, sensación de dientes de conejo. Ideal para un final de fiesta elegante. Y relativamente barato para la escala social de valores que se persigue. No mucho más caro que el caviar rojo y el buen champaña francés. El gramo de cocaína cuesta entre 8.000 y 10.000 pesetas, pero de un gramo de coca pura se logra hacer hasta diez dosis, sin grave riesgo para el consumidor. La heroína sube más: alrededor de 20.000 pesetas el gramo, también puro. El porcentaje de adulteración es similar.

Ejecutivos, especialmente de cierta edad, gentes del mundo del espectáculo y, en general, personas sometidas a una fuerte tensión en su trabajo y en los negocios son con seguridad, y según las hipótesis policiales, carne de cocaína, un fuerte estimulante que no crea dependencia física y del que se asegura se puede prescindir con un poco de esfuerzo. La legislación actual no penaliza el consumo de las drogas, únicamente su tráfico y tenencia. La actividad policial se dirige en un 99% hacia estos dos campos. No obstante, en los niveles de las drogas duras -aunque la policía y los jueces no distinguen entre drogas duras y blandas-, una inmensa mayoría de consumidores son al mismo tiempo traficantes, no sólo por abastecerse, sino por sufragarse con la venta de estupefacientes adulterados el elevado precio de las dosis.

Mejor negocio que el petróleo

Para los auténticos traficantes -no para los camellos o correos, cuyas detenciones son frecuentes-, la heroína y la cocaína son proporcionalmente mejor negocio que el petróleo. Especialmente porque en la pirámide del tráfico -las mafias del negocio- no hay prácticamente ningún riesgo: la mercancía ni se toca ni se ve. Se sabe que el negocio ha concluido cuando las cuentas corrientes cantan. El riesgo es para el correo, que es quien está en contacto con la mercancía. Además, la dedicación es nula y el tiempo de enriquecimiento, mínimo.En lo que va de año, la policía, Guardia Civil y Dirección General de Aduanas han intervenido unos 42 kilos de heroína y unos setenta de cocaína. Al precio del mercado -20.000 pesetas el gramo de heroína y 10.000 el de la cocaína, teniendo en cuenta que de cada gramo se sacan hasta diez dosis, debidamente adulteradas- la cifra superaría con creces los 15.000 millones de pesetas, incluidos los veintidós kilos de derivados opiáceos y los seis derivados de la cocaína también confiscados. No obstante, en medios policiales se reconoce como buena la teoría de que sólo se aprehende el 10% de la droga que se calcula circula por el país: esto es, unos 150.000 millones de pesetas. Con esta cifra se tendría garantizado el presupuesto del Ayuntamiento de Madrid en los próximos tres años.

Además se han requisado 13.537 kilos de hachís y 3.160 de grifa y marihuana. El aceite de hachís intervenido en estos once meses supera los 53 kilos y las plantas cultivadas en el interior del país descubiertas por la policía superan los 5.800 kilos. La cantidad de dosis de LSD (ácido) decomisadas asciende a 15.199.

'Cocaine-Express': Barajas-estación

Se considera que frente a estas aterradoras cifras, existe un no menos despreciable consumo de psicotrópicos o drogas legales, que se expenden en las farmacias bajo receta. El comisario jefe de la Brigada de Estupefacientes señaló que el comercio de recetas falsas montado en este país -provenientes fundamentalmente de robos en ambulatorios de la Seguridad Social- ha alcanzado proporciones tan alarmantes que será preciso arbitrar una solución técnica que lo evite, aun con los costos adicionales que ello conlleva.Aunque la cantidad de cocaína aprehendida dobla casi a la de heroína, las autoridades policiales españolas están más preocupadas con el tráfico de esta última. Porque se tiene la convicción de que el 95% de esta droga es para consumo interior, mientras que alrededor de un 60% de la cocaína que se estima circula en el mercado español tiene como destino otros países, especialmente los europeos.

Mientras la heroína suele entrar por distintos puntos fronterizos y proviene de Oriente Medio, Extremo Oriente (Tailandia, especial mente) y Holanda, la cocaína, que procede de Perú, Bolivia y sobre todo de Colombia (dónde se comercializa), suele llegar por vía aérea. Los traficantes profesionales saben que el aeropuerto de Madrid, destinatario principal de los vuelos transoceánicos que llegan a España -lo que se conoce en la jerga como la línea Cocaine-Express, la clásica de Bogotá o Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia-, no dispone de detectores de rayos X por lo que es muy fácil camuflar la droga. Los culeros pasan importantes cantidades de cocaína prensada en bolas envueltas en preservativos e introducidas en la cavidad anal. Existe el riesgo -poco frecuente- de que los plásticos de los preservativos se rompan por los jugos que producen los intestinos. Pero estos casos son los menos, y además el horizonte de enriquecimiento rápido desvanece las posibles dudas.

La Dirección General de Aduanas tiene el proyecto de dotar de instalaciones con rayos X a los principales aeropuertos españoles. El 60% de la droga que se consume en Europa se distribuye desde España.

La sobredosis

Unas 10.500 personas han sido detenidas en lo que va de año por tráfico y tenencia de drogas. La inmensa mayoría de éstas ingresan en prisión y un porcentaje minoritario logran salir al cabo de un tiempo en libertad condicional o bajo fianza y se quedan a la espera de juicio. La policía ha establecido también que aproximadamente un 60% de los delitos cometidos en España -una parte de ellos, de sangre- tienen relación con las drogas. Pocas economías pueden mantener un gasto medio de 30.000 pesetas diarias, que es lo que viene a gastar, a precio de mercado, un heroinómano. Aunque este tipo de delito ha bajado notablemente en los últimos meses, los empleados de banco saben bien que existe un determinado tipo de atracador toxicómano que actúa generalmente bajo mono o síndrome de abstinencia. Son los más peligrosos por su inexperiencia y por su estado psíquico.De la misma forma que el LSD no produce adición y únicamente es peligroso porque el grado de alucinación al que se puede llegar induzca al suicidio o a accidentes involuntarios y que la cocaína sólo crea dependencia psíquica -su consumo excesivo puede llegar a dañar el tabique nasal, los pulmones y en último grado el corazón-, el consumo reiterado de la heroína llega a provocar la muerte.

Los jueces españoles tienen constancia de 69 muertes producidas por sobredosis de heroína -casualmente, en un accidente de este tipo interviene tanto el hecho de que la droga esté mal adulterada como que la pureza de la heroína sea excesiva- o por causas exclusivamente relacionadas con el consumo excesivo de esta droga. Expertos policiales y judiciales estiman que esta cifra podría llegar a doblarse si no se ocultaran muertes de personas achacables a otras causas supuestas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 29 de noviembre de 1982

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