El compositor alemán
Richard Wagner (1813-1883) no pudo colaborar, obviamente, con el régimen nazi que se consolidó como poder constituido en 1933. Lo que se quiso decir en la información que publicaba este periódico ayer sobre la prohibición de la música de Strauss en la televisión israelí y en la que se citaba a Wagner es que el régimen nazi se inspiró en la estética musical de Wagner para defender unas determinadas ideas.


























































