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Domingo Solís, su hijo Felipe y el director comercial de la Caja Rural de Jaén ingresan en prisión por orden judicial

Domingo Solís Ruiz, presidente de la Caja Rural de Jaén ingresó ayer en la cárcel de Carabanchel tras ser procesado como presunto autor de un delito monetario y de quiebra fraudulenta. También ingresaron en la misma prisión su hijo Felipe Solís y el director comercial de la Caja Rural de Jaén, Ricardo Cruz Tuñón, que habían prestado ayer declaración en el Juzgado Central de Instrucción número 3 de la Audiencia Nacional, como consecuencia del expediente abierto por la inspección del Banco de España en la Caja Rural de Jaén por presuntas infracciones en las normas de control de cambios.

El pasado 10 de septiembre, el Banco de España decidió intervenir la Caja Rural de Jaén y abrir un expediente disciplinario a dicha entidad, así como a los órganos rectores de la misma, a raíz de los problemas detectados en el funcionamiento de la entidad que se desprendían de la inspección realizada en la caja. El expediente de la inspección pasó a manos del servicio ejecutivo de la comisión de vigilancia de las infracciones de control de cambios, quien, con otro informe de la Dirección General de Transacciones Exteriores sobre los mismos temas, lo ha pasado al juez que entiende en los delitos económicos de ámbito nacional o especialmente complejos, que es quien -según las fuentes antes citadas- habría ordenado la prisión incondicional de Domingo Solís, su hijo y el director comercial de la Caja Rural de Jaén..

Problemas de financiación

Diversas fuentes han señalado a este periódico que en el expediente remitido al juez se contempla la posibilidad de que los responsables de la caja rural y de la UTECO (Unión Territorial de Cooperativas) de Jaén hayan podido incurrir en hechos que presentan "supuestos indicios de infracciones de las normas de control de cambios", lo que no tiene porque significar, han añadido, que dichas personas hayan realizado actos de evasión de capitales.

Dichas irregularidades podrían venir de la mano de ciertas operaciones de financiación, concertadas con entidades bancarias extranjeras, para lograr recursos con los que proporcionar fondos de maniobra a los agricultores jienenses en las campañas de recolección del olivar. En concreto, parece que las autoridades no dieron, hace un tiempo, autorización para la formalización de un crédito que ya tenía comprometido la UTECO de Jaén con un grupo de bancos franceses y suizos por valor de diez millones de dólares (unos 1.400 millones de pesetas).

La fórmula de acudir a financiación internacional por parte de la UTECO de Jaén ya había sido utilizada en otras ocasiones y en concreto en una operación por valor de setenta millones de dólares, que fue suscrita por Crédit Général, Crédit Lyonnais y por una entidad bancaria del sur francés. El volumen de exportaciones de la UTECO de Jaén podría posibilitar sin grandes problemas estas operaciones en el exterior, dados los estrechos lazos con importadores galos. En alguna ocasión, un colaborador de Domingo Solís había señalado que "algunas instituciones extranjeras tienen más confianza en UTECO que en la Administración española".

Quiebra fraudulenta, según el PSOE

Fuentes socialistas, que podrían haber tenido acceso al expediente abierto por el Banco de España, han señalado que, "según el informe de los inspectores, podría haber indicios de quiebra fraudulenta y evasión de capitales como consecuencia de exportaciones irrealizadas y ventas fallidas de aceite". Si ello se confirmara, manifestaron, el fraude podría superar los 14.000 millones de pesetas.

La decisión del Banco de España de intervenir la Caja Rural de Jaén, que estuvo acompañada de un rumor sobre la posibilidad de que el Ministerio de Trabajo hiciera lo mismo con la UTECO jienense, se hizo en base a la inspección realizada, en la que se ponía de manifiesto el carácter de órgano financiero de la UTECO y el papel de salvavidas que venía ejerciendo respecto a cooperativas en las que Solís tenía autoridad. Un informe confidencial de censores de cuentas de la UTECO denunciaba hace más de dos meses que los rectores de esta entidad habían falsificado varios balances para disminuir las pérdidas de los últimos ejercicios.

Domingo Solís, declaró a mediados de septiembre, ante la decisión del Banco de España de intervenir la caja, que la medida era "lógica y favorable", aunque discrepaba de que el motivo fuera una concentración de riesgos superior al 5% sobre una persona jurídica, tal como está fijado en un decreto de noviembre de 1978. Para Domingo Solís, considerar a la UTECO de Jaén como una única entidad jurídica es discutible porque engloba a 60.000 asociados de 150 cooperativas agrarias.

El problema legal derivado de esta consideración de unidad económica va a afectar no sólo al problema de la Caja Rural de Jaén, donde se reconoce que posiblemente el riesgo de créditos contraídos con la Unión Territorial de Cooperativas (UTECO), puede superar el 15% del total, sino también a otras entidades financieras.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 19 de octubre de 1982

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