¿Ofensa a los alemanes?
Soy española y me encuentro transitoriamente en Alemania. Soy asimismo asidua lectora de su periódico, aunque me halle lejos de España. He leído, con indignado asombro, el artículo que, bajo el título. Vamos a matar a todos los malditos extranjeros, se publicó,en EL PAÍS del día 1 de agosto de 1982. Prescindiendo ahora del. carácter inequívocamente sensacionalista de dicho encabezamiento, creo necesario hacer tres observaciones al texto:Primera. No dudo de la versión de los hechos relatados.
Segunda. La conclusión a la que se llega -por mucho que trate de ampararse en las reflexiones de un ptofesor alemán- es totalmente distorsionante de la realidad y claramente ofensiva para el pueblo alemán.
Tercera. Las manifestaciones que en España tienen lugar alrededor del 20 de noviembre, frente al Palacio de Oriente (por no citar otro tipo de actuaciones), serían en Alemania no sólo imposibles, sino impensables. Todavía nadie, en ningún periódico del mundo, ha concluido, a partir de tales actos, que el problema reside en el carácter netamente fascista de la familia española./


























































