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Todos los grandes partidos políticos han comenzado a poner a punto sus maquinarias para las elecciones anticipadas

El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) ultima un plan económico, aplicable en cuatro años y basado en la lucha contra el desempleo, que será la pieza básica de su programa de gobierno y, por tanto, también de su programa electoral. El PSOE, al igual que el resto de los partidos políticos parlamentarios, ha comenzado ya a poner en marcha su maquinaria electoral, a la vista de la previsible disolución anticipada de las Cámaras y el probable adelanto de los comicios al mes de noviembre.

La comisión ejecutiva federal socialista comenzó el jueves el estudio del programa de gobierno, basado en la atención preferente a la lucha contra el desempleo, la marginación social y la crisis económica, así como en la profundización de las libertades. Paralelamente, desde su cuartel general, situado no lejos de la sede central socialista en la calle de Santa Engracia, los doce responsables del comité técnico, electoral del PSOE han comenzado un programa de reuniones aceleradas para preparar la inminente campaña electoral, que, de hecho, comenzará en septiembre.El grupo de publicitarios socialistas se encontrará en Madrid la semana próxima para comenzar los trabajos referentes a la elaboración de lemas y planes de medios de la campaña, que tendrá un carácter participativo, de alguna manera inspirada en la que realizó el PASOK en Grecia. Por lo pronto, los 52 coordinadores de los comités políticos electorales provinciales mantuvieron la pasada semana una cumbre en Galapagar (Madrid), presididos por Alfonso Guerra, máximo responsable electoral socialista. Esta cumbre está considerada como el primer paso en la precampaña.

Pero la campaña socialista, como tal, no comenzará en forma efectiva hasta después de que, en septiembre, se reúna de nuevo, con carácter extraordinario, el comité federal del PSOE para abordar el tema. El comité federal estudiará el programa de gobierno, las listas de candidatos y el proyecto de financiación de las elecciones, que, según los dirigentes del partido, costarán al PSOE 1.200 millones de pesetas. En medios políticos, no obstante, se considera "excesivamente optimista" esta cifra, dada la previsible dureza de la campaña y las cifras que piensan gastar sus oponentes.

El comité político electoral del PSOE, compuesto por seis miembros de la ejecutiva y un dirigente de UGT, viene reuniéndose desde hace más de un año, poniendo en marcha un proceso que concluye el día de las elecciones y que supone, de hecho, que el PSOE practica un sistema de campaña electoral paulatina, que se acelera conforme va acercándose la fecha de las votaciones. Del comité político, presidido por Guerra, depende también el comité técnico.

PCE: dos millones de bonos

En la sede central del partido comunista, varios miembros de la comisión electoral central se mantienen en permanente contacto durante el mes de agosto, preparando una campaña que, según cálculos oficiales del PCE, costará alrededor de mil millones de pesetas. El PCE anunció ayer que editará dos millones de bonos -de cien pesetas cada uno- de ayuda a su campaña, y tiene prevista la contratación de dos mil vallas callejeras. Los comités provinciales y regionales elaborarán sus listas de candidatos, que deberán haber sido enviadas a la comisión electoral central en la primera quincena de septiembre. En cuanto al programa, el PCE pretende realizar un borrador sobre las necesidades populares, en base a asambleas de ciudadanos que se celebrarán en septiembre.

También Alianza Popular trabaja durante el mes de agosto, mientras comienzan las obras de acondicionamiento de su nueva sede, en la calle Príncipe de Vergara -un edificio de seis plantas y cuatro mil metros cuadrados-. La comisión electoral nacional, presidida por Luis Ortiz, el hombre que ya dirigiera las campañas en Galicia y Andalucía, ha comenzado los preparativos contando, aparentemente, con fondos muy superiores a los que figuran en los presupuestos de otras formaciones políticas: hasta tres mil millones tienen pensado gastar los dirigentes de AP en las elecciones que vienen, según confesiones de uno de los planificadores aliancistas.

Por lo que respecta a Unión de Centro Dernocrático, la crisis intema que vive el partido y los serios quebrantos sufridos en el aparato de algunas provincias por el abandono de militantes hacia otros grupos hace que sus preparativos electorales se encuentren formalmente más atrasados. El nuevo secretariado de UCD estudió esta semana un documento interno de circulación reservada, del que ya dio cuenta EL PAIS, en el que se esbozaban los primeros pasos a dar ante la campaña electoral. El documento titulado Esquema de Plan de Acción, detalla las acciones a preparar durante los meses de agosto y septiembre, a nivel provincial y regional, para encarar las elecciones.

Sondeos: victoria socialista

Al igual que el PSOE y AP, UCD ha encargado a una empresa especializada la realización de un gran sondeo de opinión a nivel nacional que estudie "el perfil del electorado de UCD; cambios de actitud y motivos; posición de los que se mantienen fieles a UCD; grado de identificación con la posición ideológica de UCD; orientación del voto de los electores que pierde UCD".

Algunos medios informativos han comenzado ya la publicación de sondeos, que prevén un arrollador triunfo electoral de los socialistas. Curiosamente, tanto estas encuestas como las realizadas por algunos partidos políticos, indican que el porcentaje de votos que obtendría Alianza Popular -sin coaligarse con partidos como el PDP de Alzaga- apenas llegaría a un once por ciento, muy por, debajo de las expectativas confesadas por los líderes de la formación fraguista. De acuerdo con la encuesta publicada ayer por Diario 16, el PSOE obtendría un 37 por ciento de los votos, si las elecciones se celebrasen ahora. AP apenas obtendría un 10,7%, UCD un 7%, el Partido de Acción Democrática, de Fernández Ordóñez, el 1,9%, el PCE, el 1,7% y Fuerza Nueva, 1,4%.

Sin embargo, esta encuesta, a la que en medios políticos se otorgó ayer un alto grado de fiabilidad, fue realizada en el mes de junio y comienzos de julio, antes, por tanto, de la aparición de partidos como el PDP, el PDL de Garrigues o el CDS de Adolfo Suárez. Al margen de la incidencia que pudieran tener en los sondeos y preferencias del electorado, ninguno de estos nuevos partidos cuenta, por el momento, con una maquinaria electoral mínima.

Las giras provinciales que puedan realizar sus respectivos líderes constituirán, en la práctica, los únicos preparativos que PDP, PDL, CDS y PAD podrán realizar antes de la avalancha de septiembre.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de agosto de 1982

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