FOTONOTICIA
El cansancio del Papa.
Juan Pablo II no puede reprimir un bostezo durante la ceremonia de ayer en Manchester, donde llegó procedente de Liverpool, para trasladarse a continuación a York y, posteriormente, a Edimburgo, capital escocesa, en una etapa maratoniana que está poniendo a prueba la resistencia del Pontífice. (Por un error de transcripción, en nuestra edición de ayer afirmábamos que el Papa ya había llegado a Escocia). Fue en York donde Juan Pablo II evocó directamente el conflicto de las Malvinas e insistió ante un cuarto de millón de peregrinos en su rechazo al aborto y a los anticonceptivos, exhortando a los presentes para que luchen contra "las fuerzas destructoras" que amenazan con liquidar a la familia cristiana. Página 5


























































