El papa que no fue seminarista
Clemente Domínguez Gómez, sevillano de 36 años de edad y fundador en 1976 de la llamada orden de los carmelitas de la Santa Faz, fue administrativo antes que papa de la iglesia de El Palmar y según los escasos datos biográficos que se han recogido sobre su persona, fue rechazado por el Ejército debido a su expediente de trastorno mental. Pese a su insistencia, nunca consiguió ingresar en un seminario pero logró tras la visita a España, a requirimiento del propio Clemente, de monseñor Ngo Dhin Thue, arzobispo vietnamita con pasaporte de la Santa Sede, ser ordenado sacerdote el 31 de diciembre de 1975, en una ostentosa ceremonía celebrada en la localidad sevillana de El Palmar.La prohibición expresa del cardenal arzobispo de Sevilla para que se llevara a efecto dicha ordenación no pareció causar mella profunda en la vocación de Clemente Domínguez que siguió diciendo misa al igual que sus seguidores, ordenados por el arzobispo vietnamita. La nueva Iglesia de El Palmar empieza a levantarse, a partir de ese momento, en torno a Clemente convertido ya en papa Gregorio XVII, que se declara sucesor de Pablo VI. Después de un viaje por Francia y Suiza, Clemente Domínguez sufrio un accidente de tráfico que le provocó la ceguera.


























































