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REPORTAJE

Cuatro biografías para una presidencia

El actual presidente de la Junta de Andalucía, el alcalde de Sevilla, un abogado malagueño casi desconocido fuera de su provincia y el líder regional del Partido Comunista de España son los candidatos oficiales a la jefatura del Gobierno autónomo andaluz

Tan sólo cuatro de los cinco partidos políticos con representación parlamentaria que entran en litigio en estas elecciones, han presentado candidatos oficiales a la presidencia de la Junta de Andalucía que se constituirá tras las elecciones del próximo 23 de mayo. La excepción es Alianza Popular, cuyo candidato será el cabeza de lista de la provincia donde obtenga más votos. El PSOE presenta a Rafael Escuredo, actual presidente de la Junta; UCD al abogado Luis Merino; el PSA al alcalde de Sevilla, Luis Uruñuela, y el PCE a su secretario regional, Felipe Alcaraz.

Tres de los cuatro candidatos a la presidencia de la Junta andaluza, precisamente los de los únicos partidos parlamentarios de izquierda que acuden a las elecciones, lo hacen por Sevilla y el restante, el abogado centrista Luis Merino, por Málaga. Exceptuando la candidatura socialista, cuyo cabeza de lista esta considerado como el hombre de mayor arraigo popular en la política andaluza, y la del PSA, que tras a Luis Uruñuela presenta a su secretario general Alejandro Rojas Marco, como segundo hombre fuerte, las otras dos están encabezadas por personas bastante desconocidas y de escasa incidencia política, salvo en sus respectivas organizaciones.El líder popular

El candidato con mayor arraigo popular es el actual presidente de la Junta de Andalucía, Rafael Escuredo, 38 años, casado y padre de una hija. Al menos ésta es una opinión bastante extendida que la comparte y asume casi todos los partidos políticos que se presentan.

Escuredo, natural de Estepa (Sevilla), es un histórico de la escuela sevillana del PSOE, de donde proceden hombres como Felipe González y Alfonso Guerra, que comienza a tomar contacto político, como otros dirigentes de esta provincia hoy repartidos entre organizaciones de la izquierda y de la derecha, a través primero de círculos vinculados a la Iglesia católica y luego en torno al ya desaparecido dirigente democristiano sevillano, Manuel Jiménez Fernández, catedrático de derecho canónico.

Casado con la también socialista Ana Maria Ruíz Dagle, diputada al Congreso por esta provincia, el actual presidente de la Junta de Andalucía ingresó en el PSOE en 1967, casi al mismo tiempo que obtenía la licenciatura en Derecho y comenzaba su primer trabajo docente en la universidad sevillana. Sin embargo Escuredo abandona el partido al inicio de los años setenta, cuando se están planteando mayor virulencia las dos líneas que habrán de enfrentarse en el posterior y decisivo congreso socialista de Surennes (Francia), en el curso del cual se produce el relevo de los viejos dirigentes por un movimiento renovador del socialismo encabezado por hombres como Felipe González y Alfonso Guerra.

Fue precisamente González, hoy secretario general del PSOE, quien recupera a Escuredo para su organización, en 1974, resultando elegido en las primeras elecciones democráticas diputado por Sevilla. Su primera vinculación a la política autonómica de esta región se remonta a 1979, ya reelegido diputado en los segundos comicios democráticos cuando es designado por el PSOE candidato a la presidencia del ente preautonómico andaluz, con anterioridad ostentado por el magistrado Plácido Fernández Viagas.

En su discurso de toma de posesión, Rafael Escuredo plantea una política de unidad en el seno de la Junta y se propone como objetivo la consecución del Estatuto al mismo tiempo que advierte que la funcionalidad de la Junta ha de estar en ser la vía política del pueblo andaluz frente al Estatuto. Este político, que públicamente se define como socialdemócrata, pronto empieza a desviarse de la línea oficial que marca la dirección del partido en cuanto a su actuación en Andalucía y se encuentra con la enemistad y oposición de sus propios compañeros de partido, entre ellos varios dirigentes del partido en Madrid y el secretario general del PSOE en Andalucía, José Rodríguez de la Borbolla.

Rafael Escuredo refuerza su propia y peculiar posición dentro del partido a raíz de la consulta popular del 28 de febrero de 1980, cuyo resultado se confirma como hombre fuerte del PSOE en la Junta de Andalucía, desde la que ha hecho una política con dimensión popular, que le ha convertido en líder político, posición que en la actualidad apenas cuenta con competencia.

El desconocido

El abogado malagueño, Luis Merino, de 42 años, casado y padre de tres hijos, es un desconocido en la región, salvo en su provincia, de cuya capital fue alcalde. Procedente del Partido Popular y vinculado al ministro Pío Cabanillas, este político fue nominado hace unos meses candidato centrista ante la falta de líderes existente dentro de este partido, para que ocuparan tal función y la imposibilidad de contar con personas como Manuel Clavero, muy distante de los plateamientos centristas y de Soledad Becerril, que se negaba a dejar su flamante sillón en el ministerio de Cultura, al que había accedido poco tiempo antes.

Merino fue el último alcalde de Málaga con anterioridad a las elecciones municipales. Previamente ocupaba el cargo de primer teniente de alcalde y presidente de la comisión de urbanismo, aunque su llegada a la alcaldía se produjo por dimisión del titular, Merino accedió a la corporación franquista como concejal procedente del tercio de entidades.

Como político, Merino forma parte, en 1976, de una organización denominada Causas Ciudadanas, pasando posteriormente al Partido Popular, con el que se integra en Unión de Centro Democrático. Conceptuado como un dirigente de segunda fila en su propia provincia, este abogado consiguió en el primer congreso regional de su partido la vicepresidencia de UCD de Andalucía. Merino fue uno de los centristas andaluces que pidieron la abstención el 28 de febrero de 1980.

En cuanto a su actividad profesional, Luis Merino, que cursó sus estudios de Derecho en Granada, tiene en la actualidad un despacho de abogado en Málaga, mediante el que asesora a determinadas sociedades en Derecho Mercantil, Urbanístico y Administrativo. En determinados sectores de su provincia se le vincula a negocios con grupos árabes que desde hace algunos años vienen invirtiendo en la Costa del Sol.

En una biografía oficial distribuida estos días por UCD bajo el título de "Perfil humano y político" del candidato, se apuntan datos personales de Luis Merino como los siguientes: "Habla inglés y francés", "ha viajado por motivos profesionales prácticamente por toda Europa y América", "le gustan los toros", "está muy vinculado al mundo de las peñas malagueñas y las cofradías", "y prefiere como lectura las de tres o cuatro libros de temas políticos y de historia contemporánea". La biografía oficial concluye con el siguiente texto: "Deportista desde muy joven, ha practicado el remo en la especialidad de yola a cuatro, el baloncesto y el ciclismo, y en la actualidad el footing y el fútbol sala. Su equipo es el Málaga, del cual es asiduo seguidor".

El alcalde

Luis Uruñuela, actual alcalde de Sevilla, y segundo hombre fuerte del PSA, es el candidato de este partido a la presidencia de Andalucía. Su organización se ha esforzado al máximo en la candidatura sevillana y espera obtener buenos resultados de ella, por lo que representa la figura de Uruñuela, un hombre que ha sabido desmarcarse a tiempo de situaciones conflictivas en el ayuntamiento sevillano, y porque en segundo lugar figura figura Alejandro Rojas Marcos, secretario general del partido.

El alcalde sevillano, casado en segundas nupcias tiene 45 años y desde comienzo de la década de los sesenta viene participando en actividades políticas, primero en el grupo denominado Compromiso Político SA (CPSA), del que fue cofundador, y después en Alianza Socialista de Andalucía (ASA), embrión de lo que es hoy su actual partido y movimiento político que aglutinaría a personas que ya estaban interesadas en el relanzamientó de la conciencia andalucista.

Licenciado en Derecho, como los dos anteriores candidatos, Uruñuela ostenta actualmente la presidencia del PSA, cargo que en el último congreso del partido se le vinculó con la candidatura oficial de la organización a la presidencia de la Junta. Aunque se trata de un político bastante respetado, Luis Uruñuela ha cobrado mayor fuerza y dimensión en los últimos años, como consecuencia de su acceso a la presidencia de la Corporación sevillana, contra partido que socialistas y comunista ofrecieron al PSA a cambio de su apoyo para lograr las alcaldías de las restantes siete provincias andaluzas.

Este hombre, que contrarresta en la cúspide del PSA el carácter incisivo y en cierto modo rebelde de Alejandro Rojas Marco, se presentó en las últimas elecciones al Congreso por las listas del PSA en Sevilla, obteniendo el acta de diputado, a la que renunció cuando fue elegido alcalde.

La gestión de Uruñuela al frente del ayuntamiento sevillano es en en gran parte decisoria habida cuenta de la actitud que su partido mantiene frente a la izquierda estatal, lo que ha provocado en algunas ocasiones que en proyectos importantes del municipio las votaciones las haga con UCD. No obstante, el alcalde de Sevilla viene desarrollando una gestión muy especial de cara a la ciudadanía, participando de lleno como alcalde en actos públicos y acontecimientos populares, lo que le favorece, aunque sólo en la ciudad de la que es alcalde.

El hombre de Carrillo

El cuarto candidato es el comunista Felipe Alcaraz, separado, 38 años secretario regional del Partido Comunista de Andalucía, licenciado en Filosofía y Letras y diputado de su organización por Jaén. Alcaraz, escritor de novelas y persona que toma contacto con la política a través de círculos universitarios es el hombre de Santiago Carrillo en Andalucía. Precisamente, su responsabilidad en el PCA se le es asignada tras la dimisión de Fernando Soto, anterior secretario regional, lo que provocó una primera crisis entre los dirigentes comunistas andaluces. Sin embargo, Alcaraz, defensor de la línea oficialista del partido y quizá una de las mayores garantías del actual aparato comunista es un hombre que no pertenece a la vieja guardia del partido, al que accedió, sin embargo, pocos años antes de morir el general Franco, tras un intento de acercamiento al PSOE que resultó frustrado.

Su ingreso en el partido se produce en Jaén, a donde fue destinado como profesor de Lengua y Crítica de su colegio universitario. La carrera de Filosofía la hizo años antes en Granada, su ciudad natal, simultaneándola con un empleo de auxiliar administrativo en la delegación de Butano, SA.

Aunque en círculos comunistas se le reconoce en su persona el levantamiento del partido en la provincia de Jaén, en la que consigue elevar el número de militantes y obtener en las segundas elecciones el primer acta de diputado comunista por esta provincia, Felipe Alcaraz, que reside en Sevilla desde su elección como secretario general del PCA, no se trata de un hombre con proyección popular, lo que no indica que sea conocido en los sectores de implantación comunista.

El caso especial

Alianza Popular es el único partido que no presenta candidato, ya que tiene previsto que lo sea el cabeza de lista más votado. No obstante sus listas son bastante interesantes y en ellas figuran tres abogados del Estado y numerosos empresarios, profesores y técnicos. El presidente regional de este partido es Antonio Hernández Mancha, precisamente uno de los tres abogados del Estado que se presentan. Este candidato acude a las elecciones por Córdoba, su ciudad natal, tiene 31 años y está considerado como uno de los hombres de vanguardia dentro del partido, situado en torno al secretario general de la organización Jorge Verstrynge, el delfín de Fraga.

Los dos abogados del Estado restantes son José Ramón del Río, de 42 años, y Miguel Arias Cañete, de 32 años, primero y segundo en la lista por Cádiz. Del Río es presidente de la Caja de Ahorros de la capital de esta provincia y Arias ejerce como abogado del Estado y profesor de la facultad de Derecho en Jerez de la Frontera. Sin embargo una de las personas que sobre ella ha depositado más confianza Manuel Fraga es el candidato por Jaén, José Rodríguez Fernández, alcalde de la localidad jienense de La Carolina. De 41 años, Rodríguez Fernández, asturiano de nacimiento, funcionario del Estado, tiene a su favor haber bajado los impuestos en su municipio, al que accedió en una candidatura independiente que obtuvo trece de los diecisiete concejales que salieron elegidos.

El resto de los candidatos aliancistas son Angel Gómez Fuentes, de 57 años, abogado y profesor de EGB (Almería), Gabriel Díaz Berbel, de 41 años, consejero de inmobiliarias y representante de las casas automovilísticas Citroen, Peugeot y Ford en Granada, provincia por la que se presenta, Luis Márquez, de 37 años, armador (Huelva); Jesús Valero Navarrete, de 37 años, arquitecto (Málaga) y Ricardo Mena de 47 años, traumatólogo sevillano, provincia por la que encabeza la lista.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de mayo de 1982