Felipe de Edimburgo visita Doñana en su gira por los principales parques del mundo
El príncipe Felipe de Edimburgo cenó ayer en Madrid con sus majestades los Reyes de España, después de una breve visita al parque nacional de Doñana, reserva que fue creada a finales de los años sesenta gracias a la decisiva intervención del Fondo Mundial para la Vida Salvaje (WWF), cuya presidencia ostenta el príncipe Felipe.
La presencia del príncipe Felipe en Doñana forma parte de un largo recorrido efectuado por el presidente de la WWF a través del mundo para conocer de cerca la situación de los principales espacios naturales en cuya conservación participa esta organización privada, que tiene su sede en Suiza y cuya principal finalidad es recaudar fondos para subvencionar los proyectos de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).La visita del príncipe Felipe ha coincidido con una serie de medidas por parte de las autoridades españolas para acabar con una serie de irregularidades que arrastraba Doñana desde su creación. Sin embargo, el gobernador civil de Huelva, Pedro Núñez, aseguró a EL PAIS "que las chabolas construidas ilegalmente en la playa del parque nacional de Doñana no han sido derribadas por el Gobierno Civil de Huelva ante la anunciada visita al mismo del esposo de la reina de Inglaterra y presidente de la WWF"
El señor Núñez Morgades ha señalado también que la destrucción de varios miles de casetas y chabolas se ha realizado en base a las correspondientes leyes administrativas y después de haberse anunciado tal tipo de acciones a los afectados, a través de un escrito de la Jefatura de Costas, edicto del ayuntamiento de Almonte y su publicación en el Boletín Oficial de la provincia.
Acompañado del director general del Icona y del presidente de Adena, duque de Calabria, el duque de Edimburgo llegó al parque nacional de Doñana procedente de Sanlúcar de Barrameda, y atravesó el río Guadalquivir en una pequeña embarcación, tal como lo suelen hacer las personas que habitan en la zona.
A instancias del príncipe Felipe de Inglaterra, fue prohibida la estancia de periodistas en el parque Nacional. Esta situación creó durante toda la jornada un ambiente de tensión entre los profesionales del medio y el séquito del duque de Edimburgo, que remitió por la noche, al autorizarse la presencia de periodistas en una recepción celebrada en el parador de Mazagón.


























































