Ya Madrid, capital mundial
( ... ) Con estas posturas por delante, lo lógico es esperar que la conferencia, una vez más, aplace sus sesiones. para más allá del verano. Es decir, no hay espíritu de diálogo, nadie se apea de sus posiciones radicales, y con esta disposición la CSCE nace muerta. Lo lógico sería aplazar las condenas -ya las han formulado los países uno a uno y hasta conjuntamente en otros foros- y buscar en Madrid fórmulas de conciliación que puedan conducir a resultados si no definitivos, sí al menos esperanzadores. En este terreno, la mediación española, como país anfitrión, podría ser importante. Lo difícil va a ser que nuestros representantes puedan disponer de la independencia y del buen tacto diplomático necesarios para lograr el consenso inicial. De posturas radicales está la historia llena, y sus resultados, desgraciadamente, los conocemos todos.9 de febrero


























































