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International Harvester suspende su inversión en ENASA

La multinacional norteamericana International Harvester (IH), el flamante socio que el ex presidente del INI José Miguel de la Rica se trajo a ENASA (fabricante de los camiones Pegaso) hace sólo dos años, ha comunicado a la dirección de la empresa española su imposibilidad de atender los compromisos de inversión que tenía que hacer frente hasta 1984 y que se elevan a unos 10.000 millones de pesetas.La decisión de IH, que sigue al anuncio de la suspensión indefinida del plan conjunto de montar una nueva fábrica de motores en las cercanías de Torrejón de Ardoz (Madrid), fue transmitida a altos directivos de ENASA y del Instituto Nacional de Industria (INI) por su presidente ejecutivo, Archie Maccardel, que ha visitado España en los dos últimos días.

Maccardel, en las entrevistas con los directivos de la empresa española, reconoció que la delicada situación financiera de la empresa norteamericana, líder en este mercado en el sector de camiones y material de construcción, impide atender sus compromisos españoles de inversiones.

Fuentes de ENASA han declarado que estudiarán en breve las fórmulas de colaboración, principalmente en el campo de la tecnología, entre ambos accionistas. Las mismas fuentes indican que IH no ha descartado hacer frente a esas inversiones en un plazo futuro, siempre y cuando ENASA decida seguir adelante con las mismas.

La comunicación de IH a ENASA pone en una situación aún más difícil a la Empresa Nacional de Automocamiones, que en el ejercicio pasado arrojó unas pérdidas del orden de los 14.000 millones de pesetas. Por esta razón se ha llegado a pensar en reclamar daños y perjuicios, por vía judicial, a IH, aunque tal posibilidad fue rechazada ayer en principio por el ministro de Industria y Energía, Ignacio Bayón.

Por otro lado, ENASA atraviesa también problemas con las inversiones "políticas" que se vio a realizar en el sector industrial venezolano. El objetivo de ENASA es recuperar en lo posible estas inversiones, que se elevan a casi 2.000 millones de pesetas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 29 de enero de 1982