El Tribunal Supremo ordena la demolición de Calafat
El Tribunal Supremo, en una sentencia notificada ayer a los interesados, ha confirmado la de la Audiencia de Barcelona de hace cuatro años en la que se ordenaba a su propietario la demolición del circuito de Calafat. La querella interpuesta por uno de los vecinos de la urbanización, Ramón María Veciana, dio lugar a la sentencia de la Audiencia de Barcelona, recurrida en su día por los propietarios.Las primeras protestas de Ramón María Veciana fueron por el ruido. Veciana se quejaba de que, cuando acudía a su chalet los fines de semana, era molestado por los ruidos de las carreras que se disputaban en el circuito sito en la urbanización. Los propietarios de la urbanización y del circuito demostraron entonces al querellante que, de una parte, el número de carreras disputadas al año en el circuito catalán no eran, en ningún caso, superior a una docena, y que, además, según datos técnicos elaborados por ingenieros de la Universidad Politécnica de París, expertos en sonido, la intensidad de los ruidos que llegaban a la casa de Ramón María Veciana por parte del circuito era inferior a la que llegaba desde la carretera.
Sin embargo, Veciana mantuvo su querella, alegando que los terrenos en los que estaba ubicado el circuito no autorizaban este tipo de instalaciones. La Sala Cuarta del Tribunal Supremo acaba de dar la razón a la tesis de Veciana y de la Audiencia de Barcelona.


























































