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250.000 mineros británicos votan sobre una convocatoria de huelga

Mientras los ferrocarriles británicos seguían paralizados, los 250.000 mineros del país comenzaron anteayer a votar sobre una posible huelga, "si es necesaria", ipara conseguir sus reivindicaciones salariales: una subida de un 23,7% frente al 9,5% que ofrece la Junta del Carbón. Los resultados no serán hechos públicos hasta el lunes o el martes, pero esta es la más seria confrontación en los últimos meses del Gobierno de Margaret Thatcher con los sindicatos.En la mente de todos están dos recuerdos de 1974, cuando una huelga de los mineros llevó al Reino Unido a una semana laboral de tres días y finalmente forzó la caída del Gobierno conservador ee Edward Heath. El que será a partir de la primavera presidente del poderoso sindicato de los mneros, Arthur Scargill, quiere que sus afiliados rechacen la oferta de la Junta del Carbón; no para garantizar una huelga, pero sí para reforzar su posición negociadora. Scargill no esconde sus ambiciones socialistas y la posibilidad de una huelga política.

"Una subida salarial de un 15% es lo mínimo que necesitamos", señaló Scargill. Si consiguen lo que quieren -un 23,7%-, los mineros tendrían a ganar unas 85.000 pesetas mensuales, uno de los salarios más altos de la industria británica. Desde 1972, cuando sus salarios crecieron espectacularmente, los ingresos de los mineros han aumentado en un 385%, mientras que el coste de la vida ha subido en un 274%.

Según los dirigentes de la empresa nacional, el otorgar a los mineros la mejora que piden supondría que las tres cuartas partes de los ingresos que se esperan tras la subida de los precios del carbón en noviembre se irían en salarios, en un momento en que la industria del carbón necesita aumentar sus inversiones para lograr una mayor competitividad. En febrero, el sindicato de los mineros logró una importante victoria sobre el Gobierno, impidiendo, con una amenaza de huelga, que se llevaran a cabo los planes para cerrar un buen número de minas. De hecho, diez minas han cerrado sus puertas este año.

Por el momento, el Gobierno Thatcher ha logrado que las subidas salariales en el sector público se sitúen por debajo del índice de la inflación, de un 12% en la actualidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 16 de enero de 1982