Tormenta de agua y viento sobre la ciudad

Un hombre resultó muerto al desplomarse sobre su automóvil una grúa derribada por el viento

La fuerte tormenta de agua y viento que ayer se abatió sobre Madrid, al igual que sobre otros puntos de España, ocasionó, al menos, una víctima mortal. Un hombre de 33 años pereció en la calle de Príncipe de Vergara, al caer la grúa de una obra próxima sobre el coche que conducía. Las inundaciones en las zonas cercanas al río Manzanares, la caída generalizada de cornisas de los edificios en mal estado y el desplome de árboles sobre la calzada de las calles provocó prácticamente el colapso del servicio de bomberos, que hubo de atender aproximadamente unas 1.500 llamadas de socorro.

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El apagón de luz que se produjo al mediodía de ayer agravó los efectos del temporal

La tormenta comenzó a últimas horas de la noche del martes y se prolongó a lo largo de toda la noche y gran parte de la mañana del miércoles. Durante ese tiempo, en el aeropuerto de Barajas se registró un promedio de 32 litros de agua por metro cuadrado, con un viento huracanado que, en ocasiones, alcanzó una velocidad de cuarenta nudos, esto es, 75 kilómetros por hora.A pesar del pánico que en algunos barrios de la ciudad llegó a ocasionar la fuerza del viento, las previsiones para las próximas horas hablan de un apaciguamiento general de los elementos.

El fuerte viento reinante a lo largo de todo el día derribó árboles y cornisas, con el consiguiente riesgo para los peatones que circulaban por las calles. En la confluencia de las calles de Cartagena y Azcona, los bomberos hubieron de sanear todo el remate del edificio, que el viento había empezado a derribar sobre la calzada. Más aparatosa fue la intervención de ese cuerpo en plena Gran Vía, en su esquina con la calle de Hortaleza, donde las losetas que recubren la cúpula de la Mutua Mercantil cayeron al suelo.

Entre los edificios afectados por el viento se puede contar también la Torre de los Lujanes, situada en la plaza de la Villa, frente a la sede del Ayuntamiento, donde se albergan algunas dependencias municipales.

De todos los accidentes que el viento provocó en la ciudad, el más importante sin duda fue el que tuvo como escenario la calle del Príncipe cle Vergara. En el número 133 de la citada calle, cerca de su cruce con la calle de López de Hoyos, se está construyendo un edificio de viviendas de lujo denominado Pronor- 2.

Poco antes del mediodía, una de las grúas utilizadas en la construcción, de aproximadamente treinta metros de altura, se desplomó por acción del viento y fue a caer sobre la calzada, hasta apoyarse en el edificio situado al otro lado, en el número 130, donde tiene su sede una entidad aseguradora. En su caída aplastó un coche que estaba estacionado y otro que circulaba por la calle.

En el interior del segundo de los vehículos citados se encontraba Carlos Villacastín Ayuso, de 33 años, padre de cinco, hijos e ingeniero de Profesión, quien resultó muerto en el acto. Era cuñado del vicerrector de la Universidad Complutense, Salvador Rivas. Los bomberos, que acudieron al lugar dotados con una potente grúa, tardaron algo más de una hora en conseguir retirar el armazón de la grúa desplomada para rescatar el cadáver de Carlos Villacastín.

Inundaciones generalizadas

Desde primeras horas de la mañana, el cuerpo de bomberos comenzó a realizar innumerables servicios, sobre todo, en la zona cercana al río Manzanares, para intentar reducir en la medida de lo posible los efectos devastadores de la riada de agua. Otras zonas de la ciudad afectadas también en gran medida fueron los barrios de Carabanchel -donde se encuentran gran número de chabolas-, Vallecas y San Blas.Sobre las siete de la mañana, la Guardia Civil de Tráfico hubo de cortar la circulación por la auto pista de Andalucía (N-IV), a la al tura de su kilómetro 13, ante la fuerza con que bajaban las aguas. El tráfico no pudo ser restablecido hasta pasadas las nueve de la mañana. Otro tanto ocurrió en la carretera de Valencia, en el kilómetro 17, donde la situación se prolongó por espacio de poco menos de una hora.

El número de servicios realizados por los bomberos se fue incrementado a lo largo del día, hasta llegar un momento en el que prácticamente todo el personal disponible se encontraba en la calle.

En los barrios de San Cristóbal de los Angeles y Entrevías, veinticuatro familial hubieron de abandonar precipitadamente sus casas, al haberse quedado sin tejas en el primero de los casos, y sufrir importantes destrozos en el paramento en el segundo. Provisionalmente, las familias afectadas fueron instaladas en el colegio de San lldefonso y en la Casa de Socorro de Vallecas, en tanto que la Delegación Provincial del Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo les procure una mejor ubicación provisional, con toda seguridad en la avenida de Guadalajara, en el el barrio de San Blas.

La información sobre la tormenta de agua y viento en Madrid ha sido realizada por

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