Un hombre resultó muerto
al caer al mar desde el yate en que se encontraba, que permaneció más de veinticuatro horas a la deriva en el Mediterráneo, a la altura de Granada. El barco accidentado, con matrícula británica, fue divisado por un pesquero español, cuyos tripulantes trataron de salvar a las dos personas que viajaban en él, un hombre y una mujer, quienes cayeron al agua. La mujer fue recogida con vida.


























































