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Martín Oviedo explica las razones de su dimisión

La crisis del sector siderúrgico integral y la pugna existente entre Elsidesa, Altos Hornos de Vizcaya y Altos Hornos del Mediterráneo por la supervivencia ha provocado una nueva escaramuza, que en esta ocasión deja en evidencia las propias contradicciones internas del Ministerio de Industria, al dimitir como presidente de la Comisión de Coordinación de la Siderúrgica Integral José María Martín Oviedo.Martín Oviedo había sido nombrado para este cargo por el titula de Industria, Ignacio Bayón, después de barajar varios nombres entre ellos el de Fernando Abril Martorell, cuya candidatura en centró un fuerte rechazo de Asturias por su condición de diputado por Valencia, donde se encuentra Altos Hornos del Mediterráneo.

La supuesta discriminación de Ensidesa en beneficio de Altos Hornos de Vizcaya fue denunciada por Martín Oviedo, al trascender la noticia de su dimisión. De las tres siderurgias integrales, Altos Hornos de Vizcaya es la única privada. Las otras dos son del Instituto Nacional de Industria (INI).

La parte del león

Martín Oviedo renunció al cargo en desacuerdo con la reciente distribución de mercados y producciones siderúrgicas fijada por la Administración, y con la insistencia de Industria en contratar lo; estudios previos a la reestructuración del sector a la Nippon Steel y a una filial de la US Steel, accionista de Altos Hornos de Vizcaya.El verdadero entramado de la operación de reparto de producciones y mercados "estriba", manifestó Martín Oviedo a un diario asturiano, "en que se ha adjudicado a Altos Hornos de Vizcaya la producción que arroja un mayor valor añadido, como es la hojalata y el galvanizado, y se inicia un proceso de congelación de Ensidesa cemo auténtica industria siderúrgica integral. La mayor parte del león creo que se la lleva Altos Hornos de Vizcaya".

Martín Oviedo chocó reiteradamente, desde su nombramiento, con la política siderúrgica del Ministerio de Industria. La primera propuesta de reparto de producciones entre las tres siderúrgicas integrales formulada por la comisión de coordinación fue consideraba inaceptable por el Instituto Nacional de Industria (INI). La distribución definitiva respondió básicamente a los criterios de Mariano Garcés, director general de Industrias Siderometalúrgicas, del Ministerio de Industria, y ex director de Altos Hornos de Vizcaya. Sobre su contenido, Martín Oviedo manifestó ayer al diario Región, que Ensidesa encontrará dificulta des para cumplir los objetivos que le han sido asignados "si tenemos encuenta que los mayores incrementos adjudicados a esta empresa van destinados a cubrir el mercado de exportación que, por sus características comerciales y de competencia, podría no absorber la producción de Ensidesa. Así, las mejoras aparentes en el repararto a favor de Ensidesa resultarían ficticias, porque no podría vender".

Coincidencia con los sindicatos

Las tesis del presidente dimisionario coinciden con las expuestas por las secciones sindicales de UGT y CC OO y la asociación profesional de cuadros de Ensidesa las cuales temen, en síntesis , la infrautilización del tren de alambrón, el más moderno de Europa, ante las presiones de las industrias no integrales, e invocan la adjudicación a Ensidesa de sólo el 10% de productos de alto valor añadido, frente al 50% a Altos Hornos de Vizcaya, empresa a la que se permite vender el 83% de sus productos en el mercado nacional, mientras que Ensidesa se verá obligada a exportar el 40% de su producción en medio de enormes dificultades y a precios más bajos que en España.Los técnicos de Ensidesa sostienen que esta empresa ha sido sacrificada en el reparto de producciones y mercados con la intención de convertirla en una fábrica de semiproductos, que reduciría su competitividad e incrementaría sus pérdidas, y aseguran que con una inversión de 87.703 millones de pesetas de 1979 Ensidesa podría producir los siete millones de toneladas de acero que necesita España a unos precios competitivos y con unos consumos energéticos homologables con los países europeos más adelantados en este campo.

Frente a esta versión catastrófica para el futuro de Ensidesa ha sido curiosamente su presidente, Luis Rodríguez Castella, quien llegó a calificar de "aceptable, aunque no óptimo" el reparto de producciones y mercados de acero.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 14 de noviembre de 1981

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