Diferencias sobre política económica en el partido conservador británico

El Gobierno británico está convencido de que su estrategia económica con la lucha contra la inflación en un primer plano es la acertada. Este fue el mensaje, ayer, del canciller del Exchequer, sir Geoffrey Howe, respondiendo en el congreso conservador, en Blackpool, a las críticas del ex primer ministro Edward Heath. Para éste, el Partido Conservador está pasando por su punto más crítico en los últimos sesenta años.
El Partido Conservador se está dirigiendo a una derrota en las próximas elecciones generales, a no ser que el Gobierno varíe en su rígida política monetarista contra la inflación, declaró Heath, en una llamada a una unidad no impuesta por una única política.
El ex primer ministro recalcó el problema del paro, de los altos tipos de interés y de las continuas quiebras de pequeñas y grandes empresas, para insistir en que "hay una alternativa". Heath volvió a pedir que la libra esterlina se incorpore en el Sistema Monetario Europeo, para, así, luchar mejor contra los altos tipos de interés en Estados Unidos.
El mensaje de Heath, acogido por una división de opiniones en los graderíos del palacio de invierno de Blackpool, no parece, sin embargo, haber tenido ningún efecto en el Gobierno. Howe volvió a insistir en que la lucha contra la inflación era básica para el resto de su estrategia económica. "No se puede elegir entre medidas para luchar contra la inflación y medidas para luchar contra el paro", indicó Howe, "son las mismas".
Howe reconoció la necesidad de invertir en capital para la industria pública.


























































