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Próximo traslado a la isla de Yeu de presuntos "etarras"

La policía francesa reforzó, ayer su dispositivo de seguridad en la isla de Yeu, al oeste de Francia, donde se espera la llegada de un nuevo contingente de presuntos miembros de ETA que serán confinados en esta pequeña isla del Atlántico. Las medidas de confinamiento decididas por el Gobierno francés forman parte de la política anunciada por el primer ministro, Pierre Mauroy, en relación con el terrorismo en el País Vasco, según informa Efe.Francia rechazó las extradiciones de los refugiados vascos, presuntos miembros de ETA, que habían sido pedidas por el Gobierno español, pero, como muestran las medidas de confinamiento, el Gobierno galo tiene intención de impedir que esta oreanización terrorista siga desarrollando sus actividades en territorio francés.

Tomás Linaza, presunto miembro de ETA Militar que también debía ser confinado en Yeu, se encuentra por el momento en el hospital de la cárcel de Fresnes, en donde continúa restableciéndose de la huelga de hambre en la que participó durante el mes de agosto. Actualmente se encuentra confinado en la isla Francisco Javier Arin Bastarica, y se espera la llegada de José Miguel Arrugaeta, Miguel Angel Andana, Eujenio Barrutia Bengoa, Juan Carlos Arruti Aizpitarte Y Bernardo Acheca Aguirre.

El Gobierno francés definirá su política

En relación con este tema, el ministro francés de Justicia, Robert Badinter, afirmó el pasado fin de semana ante la Asamblea parlamentaria del Consejo de Europa que su Gobierno definirá en las próximas semanas su política contra el terrorismo y su doctrina sobre las extradiciones, según informó ayer, a su regreso de Estrasburgo, el presidente de la delegación española y diputado de UCD, Joaquín Muñoz Peirats.

Badinter respondía a preguntas sobre este tema del propio Muñoz Peirats y del diputado socialista Gregorio Peces-Barba. El presidente de la delegación española comentó que la respuesta del ministro francés abre la esperanza, y subrayó que las autoridades francesas deben ser coherentes con la excepción que, en la reciente amnistía francesa para delincuentes políticos, se hace respecto de quienes hayan cometido actos de extrema qravedad o atentado contra agentes del orden.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de octubre de 1981