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Golpe policial a una peligrosa banda terrorista de extrema derecha causante de varios atentados y asesinatos

La Jefatura Superior de Policía de Madrid informó, mediante nota oficial, que los ultraderechistas Rafael Gómez Alvarez, de 24 años; Alejandro Rodríguez Borlado Zapata, de 26 años (ambos detenidos por la policía); Jesús Javier Blanco García, de 24 años (actualmente en prisión), y Pedro BO Fernández (en paradero desconocido) son los autores de los asesinatos del drogadicto Carlos Javier Idigoras Navarrete, ocurrido el pasado mes de junio en un solar de la calle del Cardenal Cisneros, de Madrid, y del mendigo Tuis Arribas Santamaría, cuando se encontraba tumbado en un banco de la vía pública en las confluencias de las calles de Alburquerque y de Palafox, también de Madrid. Este asesinato fue cometido el pasado 5 de julio.

Asimismo se les acusa de ser los responsables del envío de cartas-bomba a la redacción del diario EL PAIS, el 30 de octubre de 1978, y a los locales del Club de Amigos de la Unesco, el 21 de enero de 1980. De la explosión de la primera resultó muerto Andrés Fraguas Hernández, y sufrieron heridas de gravedad Juan Antonio Sampedro Sánchez y Carlos Barranco, todos ellos empleados. La explosión de la segunda carta-bomba causó heridas de gravedad a los directivos del Club Amigos de la Unesco Luis Esteban Barahona y María Dolores Martínez Ayuso.Estos cuatro terroristas participaron, siempre según la versión policial, en un total de diez atentados con explosivos, entre ellos los perpetrados contra las librerías Fórum y Exprés, las sedes de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) y del Boletín Oficial del Estado, un chalé de Torrelodones propiedad de los cantantes Víctor Manuel y Ana Belén; un cafetín de la calle de Hartzeribusch, la sede de la Asociación Pro Derechos Humanos, el complejo Aurrerá, el automóvil de un súbdito francés y una librería sita en las proximidades de la calle de Orense. Todos estos atentados se produjeron en el período de tiempo transcurrido entre enero de 1978 y julio del presente año.

Bombas de Malasaña y Olavide

La policía informó también que los ya citados Rafael Gómez Alvarez, Alejandro Rodríguez Borlado, Pedro Bel Fernández y Jesús Javier Blanco fueron los autores de la colocación de un paquete explosivo en el interior de un recipiente de basura en la calle de Manuela Malasaña, de Madrid, acción perpetrada en julio de 1979, a consecuencia del cual resultó muerta la joven Salomé Alonso Varela y sufrieron heridas un total de nueve personas. Otro de los atentados atribuido a estos cuatro terroristas es el realizado a mediados del mes pasado en la plaza de Olavide, de Madrid, en el que resultaron heridas seis personas.

En cuanto al resto de los detenidos, la nota de la Jefatura Superior dice que «Jo9é de las Heras, de 38 años, puso en contacto a los restantes (por los cuatro ya citados) con un individuo que decía ser guardia civil, al que conocía con el nombre de Agapito y que no ha podido ser identificado hasta el momento, ya que afirman les detenidos que las entrevistas con el mismo las realizaron en locales públicos», y añade que «el mismo individuo contactó al grupo con Tomás Antón Torregrosa, ele 57 años, para que les proporcionara explosivos y detonadores».

A Joaquín López Martínez, de veintiocho años de edad, se le acusa de haber entregado munición a los autores de los atentados v de transportar, en compañía de Alejandro Rodríguez-Borladi), un cargamento de éstos que le facilitó en Santa Pola el ya citado Antón Torregrosa. Pedro de Haro Pavón, de 32 años, por su parte, facilitó munición al grupo y recibió un rifle, que poseía junto con nueve armas en su domicilio, todas ellas ilegalmente. José Luis Sáez Alonso tuvo en su poder este rifle.

«Leocadio Jiménez Caravaca facilitó al comando una pistola Llama», dice la nota policial, «y se encargó del transporte de explosivos desde Santa Pola. Es de significar que a este individuo Tomás Antón le hizo entrega de 200.000 pesetas en metálico y de diez kilos de Goma 2 para que los colocara en un edificio de su propiedad, situado en Elche (Alicante), donde a la sazón estaba ubicada la sede de Fuerza Nueva, para que volara el edificio con el fin de edificar él en el solar y cobrar luego el seguro y la indemnización por terrorismo».

La policía agregó en su nota que Tomás Antón propuso en una ocasión a Rodríguez Borlado que ejecutara una acción similar, esta vez consistente en un incendio. Para ello le entregó un bidón con cincuenta litros de gasolina. Rodríguez Borlado se negó por temor a perecer en el incendio, aunque tuvo una segunda oferta del citado Tomás Antón, ya con una importante cantidad de dinero por medio.

«El referido Tomás Antón Torregrosa, empleando medios que se ignoran, colocó un artefacto explosivo de dos kilos de Goma 2 en julio de 1978 en la finca de su propiedad, que fue visto a tiempo y desactivado. El mismo individuo, cinco meses después, consiguió colocar otro artefacto, esta vez de cinco kilos de Goma 2, en unos almacenes próximos a su local, cuya explosión produjo daños en el edificio y afectó a la sede de Fuerza Nueva», dice la nota policial. «Los daños fueron evaluados en medio millón de pesetas y por esta causa consiguió la demolición de la finca y ahora estaba construyendo en el solar», agrega.

Importante arsenal

Los funcionarios encargados de las investigaciones encontraron en el domicilio de Rafael Gómez Alvarez, Ramiro Rodríguez Borlado y Pedro de Haro Pavón siete pistolas, la mayoría del calibre 9 milímetros corto; tres revólveres, una escopeta, un rifle y una carabina, estas dos últimas del calibre 22 milímetros. Asimismo fueron hallados numerosos cartuchos de diversas marcas y calibres y gran cantidad de munición, lo mismo para pistola que para escopeta o rifle. Otros efectos intervenidos fueron varios detonadores, rollos de mecha y material eléctrico.

Fuentes policiales informaron a, este periódico que el ultraderechista Jesús Javier Blanco se encuentra recluido en la prisión de Carabanchel desde el pasado 30 de junio a disposición del Juzgado número 1 por delito de asesinato frustrado, tenencia llícita de armas, uso indebido del título de policía, amenazas y daños. Este terrorista ingresó asimismo en prisión, también en Carabanchel, el pasado 17 de marzo por un delito de lesiones por arma de fuego, aunque fue puesto en libertad once días después.

En cuanto a Tomás Antón Torregrosa, a cuyo cadáver se le practicó ayer la autopsia, EL PAIS supo que en 1943, cuando sólo tenía diecinueve años, fue reclamado por un juzgado militar de Alicante por tenencia llícita de arma de fuego. En Elche se le conocía por las tensas relaciones que mantenía con su familia, especialmente con un hermano, que le había denunciado en algunas ocasiones por amenaza de muerte.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 1 de agosto de 1981

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