Fotonoticia:
Falta de sensibilidad urbanística.
La torre de Valencia comenzada a construir en 1971, es el mejor ejemplo de la falta de sensibilidad urbanística mostrada por los últimos ayuntamientos. Aun en el caso de que se hubiese ejercitado la acción popular para impedir el, a todas luces, mayor desaguisado urbanístico de los últimos tiempos, no hubiera prosperado con toda seguridad, porque todas las licencias estaban en regla y porque la ley del Suelo no entiende de sensibilidad, razones culturales o puramente sentimentales.


























































